Archivo de la etiqueta: igualdad de género

REFUTANDO 40 AÑOS DE MENTIRAS SOBRE LA VIOLENCIA DOMÉSTICA

player

Erin Pizzey nació en 1939. En 1971, fundó el primer refugio para mujeres nacional e internacionalmente reconocido, en Chiswick, una zona de Londres (Reino Unido). Su organización se expandió y pasó a incluir muchas casas y una organización en crecimiento, que hoy en día se conoce en Reino Unido como Refuge.

Poco después de fundar su organización, empezó a ser el objetivo de protestas públicas y amenazas de muerte.

Tras haber sido una figura clave del movimiento femenino de la década de 1970, terminó por huir de Inglaterra con sus hijos, después de que las protestas, amenazas y violencia culminaran en la muerte de su perro por un disparo. Sin embargo, nunca ha dejado de lado su trabajo defendiendo a las víctimas de la violencia doméstica, y finalmente volvió al Reino Unido.

Erin también es una escritora de éxito y ha escrito muchos libros de no ficción. Su primer libro, Scream Quietly or the Neighbours Will Hear (“Grita más bajo o lo oirán los vecinos”), junto con su valiente activismo público, fueron responsables de que la violencia doméstica se convirtiera en un problema nacional e internacional.

Su trabajo continúa hasta el día de hoy. La quiere mucha gente.

Y también la odia mucha gente.

Apoya el movimiento de los hombres, y es difícil no considerarla la primera Honeybadger. Tuve el honor de hablar con ella a principios de diciembre de 2012. Dean Esmay

Transcripción:

Dean: Buenos días, Erin, ¿cómo estás?

Erin: Buenos días. Pues hace bastante frío.

Dean: Hace frío, ¿eh? Bueno, estamos a principios de diciembre, debe hacer frío; ahora vives en Londres, ¿no?

Erin: Sí.

Dean: Recientemente, en este último año, has publicado un libro titulado This Way to the Revolution – a Memoir (“Por aquí a la revolución: memorias”) en la editorial Peter Owen Publishers. ¿Qué me puedes decir sobre ese libro, Erin?

Erin: Siempre he intentado contar la verdad sobre los inicios. Yo fui una de las pocas personas de Inglaterra que se involucró con el movimiento de las mujeres, y lo que vi allí… supe perfectamente que iba a ser extremadamente destructivo. Y empecé a plantarles cara en estas grandes reuniones colectivas… Es interesante el hecho de que había muchas mujeres estadounidenses que venían con instrucciones de enseñar a las británicas a ser feministas radicales. Es un grupo que da bastante miedo, y me gritaron mucho, en parte porque dije que muchas mujeres como yo, casadas, con o sin hijos, estábamos más que contentas de tener la opción de quedarnos en casa. Bueno… a finales de este último año… me llevó diez años que se publicara este libro, lo rechazaron todas las editoriales grandes de este país. Y finalmente, Peter Owen, una pequeña editorial muy buena, acordó publicarlo. Y han hecho un trabajo magnífico. Y no es más que la pura verdad sobre lo que ocurría detrás del movimiento… del movimiento feminista.

Perdona, ¿decías algo?

Dean: Dices que el movimiento feminista, el movimiento de las mujeres… confieso que todavía no he leído el libro entero, pero he leído una parte y sin duda es muy interesante. ¿Dirías que te considerabas feminista en tus inicios?

Erin: Me consideraba, igual que muchas mujeres de todo el mundo, una feminista igualitaria. Había temas que debían ser debatidos, pero tan pronto como vi… porque recuerda mis orígenes: mis padres fueron capturados por los comunistas cuando tenía nueve años, y no los vi durante tres años; estaban bajo arresto domiciliario.

Dean: ¿Tus padres fueron capturados por los comunistas?

Erin: Sí, en 1949 mi padre trabajaba en la Oficina de Asuntos Exteriores de Tientsin…

Dean: ¿En China?

Erin: Sí, en China; entraron en el porche y los arrestaron. Mis padres tuvieron mucha suerte, porque únicamente los pusieron bajo arresto domiciliario. A la mayoría los llevaron a la cárcel. Y teníamos un familiar muy cercano que acabó completamente loco por todo lo que le había sucedido. De modo que no sentía ningún aprecio por el comunismo, ya desde el principio. Y lo que vi que sucedía en estos grandes colectivos era, básicamente, marxismo. Estábamos organizadas en grupos en nuestros propios hogares y nos decían que debíamos celebrar sesiones de concienciación. Y recuerdo a la mujer que vino a nuestra sesión de concienciación; cuando terminó, dije: “Esto no tiene nada que ver con la mujer, esto es marxismo. ¿Se supone que tenemos que trabajar a tiempo completo y dejar a nuestros hijos a cargo del estado (como ocurría con el gobierno comunista), ¿y a esto lo llamamos liberación? No tardaron mucho en expulsarme, y abrí un centro comunitario para madres y niños. Y entonces supe, una vez llegaron las donaciones, una vez la prensa se hizo eco del asunto, porque mi refugio en ese momento estaba lleno, supe perfectamente que se aproximaba el sonido de las botas feministas, que venían a secuestrar toda la industria de la violencia doméstica y a convertirla en una industria millonaria. Y es lo que han hecho.

Dean: Son palabras y afirmaciones muy potentes. Naciste en China, ¿verdad?

Erin: Sí.

Dean: Así que tú y tu familia estabais allí cuando se volvieron comunistas.

Erin: No, yo nací en China, pero mis padres fueron reasignados a China cuando yo tenía unos once años. Fueron reasignados a Tientsin y allí se quedaron arrestados.

Dean: Ya veo. Pero casi puedo escuchar las críticas. He conocido a muchas mujeres que se consideran feministas de una u otra forma, y te miran como si fueras un extraterrestre si les dices que sus orígenes son marxistas…

Erin: Sí, pero la mayoría no sabe nada en absoluto sobre los inicios del movimiento. Y lo que digo, sencillamente, es que los inicios del movimiento femenino se produjeron hace mucho, cuando muchas mujeres luchaban por los derechos de la gente, de los estadounidenses, para acabar con el apartheid que tenía lugar en ese momento. Cuando terminaron de manifestarse por el movimiento de los derechos civiles (y hay una historia entera sobre eso que puedes leer), volvieron y decidieron que las mujeres de izquierdas querían tener su propio movimiento. Así que el objetivo, en vez de ser el Capitalismo, porque todos los movimientos de izquierdas estaban en contra del Capitalismo, se cambió al Patriarcado. Todo era culpa de los hombres, del poder que los hombres tienen sobre las mujeres. Y la segunda parte del argumento era que todas las mujeres son víctimas de la violencia de los hombres, que se debe al Patriarcado. Y eso es una patraña. Porque sabemos, y toda la gente de este mundillo lo sabe, que tanto el hombre como la mujer pueden ser violentos en una relación de pareja. Y eso se ha demostrado en absolutamente todos los estudios del mundo occidental. Todo este tiempo, 40 años, hemos vivido una gran mentira propagada por estas feministas, que básicamente han creado una enorme industria millonaria en todo el mundo, y les han cerrado la puerta en las narices a los hombres. Ningún hombre puede trabajar en un refugio; ningún hombre puede formar parte de una junta; los chicos de menos de 12 años a menudo no pueden entrar en el refugio. Las madres tienen que tomar una decisión muy difícil sobre qué hacer.

Dean: Aquí en Estados Unidos, he visto algunos refugios en los que trabajan hombres de algún modo… vigilan la puerta o…

Erin: Eso no es trabajar en un refugio; es quedarse fuera.

Dean: Se quedan fuera o recogen a las mujeres y las llevan en coche a algún sitio… sí.

Erin: Pero no trabajan como personal; no trabajan dentro del refugio. En mi refugio, la mitad del personal siempre son hombres, porque son muy importantes para unos niños que no han conocido a hombres buenos y bondadosos… y para algunas de sus madres.

Dean: Entiendo. Tiene mucho sentido. Veo en tu libro, por ejemplo, que a principios de la década de 1960 tenías que demostrar que ibas a casarte para que el médico te diese anticonceptivos.

Erin: Sí.

Dean: Las mujeres no podían solicitar hipotecas… y supongo que esa clase de cosas hicieron que te interesaras por el movimiento de las mujeres por primera vez.

Erin: Sí, claro. Y tenía una perspectiva… y en parte el refugio se debe a que… lo sé todo sobre la violencia. Mi padre y mi madre eran violentos. Mi madre era especialmente violenta conmigo porque me parecía a mi padre. Y los otros dos, mi hermana gemela y mi hermano se parecían mucho más a ella. Y mi mayor preocupación es que se trata de una violencia generacional, y si no salvamos a esta generación de niños, sencillamente tendremos más y más personas violentas. Tenemos que entender que no se puede culpar a los hombres de todo. Las mujeres tienen que mirarse a sí mismas y ser sinceras con su propia violencia. Y entender también lo que le haces al cerebro del niño cuando peleáis, gritáis y les pegáis. Provoca daños cerebrales; ahora lo sabemos gracias a las resonancias magnéticas. Podemos ver lo que sucede, sobre todo con el lóbulo frontal derecho, donde se encuentran nuestras emociones.

Dean: Un psicólogo canadiense publicó un artículo hace poco afirmando que el estereotipo que hemos aceptado, de la mujer inocente e indefensa que es golpeada por un hombre bruto y tosco y necesita huir, representa alrededor del 4 o el 5% de todos los casos de violencia doméstica, y casi todos los demás casos son más complejos. ¿Te parece una afirmación razonable?

Erin: Sí. De las primeras 100 mujeres que acudieron a mi refugio, el 60% eran tan violentas como los hombres a los que habían abandonado. O ellas eran las violentas y los hombres no.

Dean: ¿Ellas eran las violentas y los hombres no?

Erin: ¡Exacto! Y por eso intenté abrir una casa para los hombres casi inmediatamente después de abrir el refugio para las mujeres, y mi problema fue (y me causó una fuerte impresión) que el ayuntamiento me dio una casa en Peppercorn Rent, y cuando pedí a los hombres que habían donado dinero para mi refugio para mujeres y niños (hablamos de hombres millonarios) que donaran algo para el refugio para hombres, ninguno de ellos quiso dar un céntimo.

Dean: Sé que en Canadá existe un único refugio para hombres, y que no consigue fondos. Es casi imposible… funciona con un presupuesto ridículo. Me aseguraré de que la gente lo conozca cuando hayamos terminado de hablar. Pero veo que en tus memorias dices que la primera vez que quisiste abrir un refugio para mujeres fue cuando encontraste a una mujer golpeada, sangrando y llena de moratones. ¿Dices que te recordó inmediatamente tu experiencia de haber sido golpeada por tu madre?

Erin: En realidad no, fue peor. Se parece un poco a la película Psicosis. Cuando mi madre murió de cáncer, yo tenía 17 años (mi hermana gemela también, claro), y mi hermano tenía 14 años. Mi padre se negó a enterrarla, y dejó el cuerpo sobre la mesa del comedor. Teníamos que ir a mirarlo todas las noches. Hacía calor, y pasaron seis días hasta que permitió que la enterraran. Esa es la clave: todo el mundo en el pueblo sabía lo que pasaba. La vecina de enfrente era amiga de la familia; fui corriendo a su casa y le imploré que me ayudara. No lo hizo. Mi padre llamó al médico. Vino, examinó el cadáver de mi madre, salió y dijo “Esto no se le debería hacer ni a un perro”. Pero no hizo nada. Ahí estaba yo, a los 17 años, pensando “He pedido ayuda, pero nadie, nadie quiere ayudar a tres niños aterrorizados”. Así que cuando Kathy me dijo “Nadie quiere ayudarme”, en ese momento supe que tenía que llevármela y cuidarla.

Dean: Así que crees que fuiste maltratada por tu padre y por tu madre.

Erin: Sí, los tres hermanos lo fuimos.

Dean: Oh… Lamento que te pasara eso.

Erin: No, recuerda que esa es la razón por la cual sé lo que sé y hago lo que hago.

Dean: Así que concuerdas firmemente con el trabajo de investigadores como Murray Strauss y…

Erin: Sí, y Richard Gelles.

Dean: …de que la mayor parte de la violencia doméstica es…

Erin: consentida.

Dean: Consentida, mutua…

Erin: De una forma u otra. No existe un patrón, porque todas las personas son únicas, y la forma y el motivo por el que establecen relaciones también son únicos. Pero es necesario que… si… creo que… Se lo he dicho muchas veces a mujeres muy violentas: “Mira, estás con un hombre muy violento. Es decisión tuya. Pero ahora quieres romper ese ciclo. Imagina que él es tu traficante de heroína. Si te mantienes alejada de él el tiempo suficiente, como si se tratase de un síndrome de abstinencia, esa necesidad que tienes de él desaparecerá”. Freud dijo hace mucho tiempo que llegaría un día en que todas las emociones se encontrasen en las sustancias químicas del cerebro, y tenía razón. Y por eso lo llamo adicción. Igual que un alcohólico con la botella, un drogadicto con la jeringuilla, y algunas personas con relaciones violentas. Pero se puede romper el ciclo.

Dean: ¿Y las mujeres que son las agresoras principales? También te has cruzado con ellas, imagino.

Erin: Estaban en mi refugio. Y teníamos cuidados terapéuticos a largo plazo. Teníamos la casa madre, la gran casa madre y alojamientos compartidos en otras casas. Y también teníamos muchas casas por Inglaterra. Y el hotel Palm Court, esa era la segunda fase. Tenía 74 suites privadas. Podías quedarte allí el tiempo que quisieras, hasta que estuvieras lista para volver a la comunidad.

Dean: Cuando hablo sobre temas de violencia doméstica, y llevo más de diez años escribiendo y trabajando sobre este ámbito (por cierto, tú me inspiraste bastante), la gente (a veces feministas, pero a menudo conservadores o incluso Tories, como los llamarías tú, o personas corrientes, que no se meten mucho en política), se enfurecen o me miran como si dijera algo absurdo cuando afirmo que hay un problema grave con las mujeres violentas, y que tal vez en un 25% de las relaciones de violencia doméstica, la mujer es la predominantemente violenta, y probablemente en el 50% o más de los casos, ambas personas son violentas de una u otra forma. Veo que asientes con la cabeza, creo que estás de acuerdo con las cifras, ¿no?

Erin: Sí.

Dean: Pero la gente se asusta o se enfada o se ríe cuando insinúas que existen mujeres violentas. ¿Por qué crees que pasa eso?

Erin: La mayor parte de la gente violenta no cree ser violenta, porque llevan viviendo con ello desde muy pequeños. Por eso ya ni siquiera salgo a cenar fuera: me siento en la mesa, miro a la gente y sé lo que han estado haciendo. Gran parte es defensivo. Gran parte.

Dean: ¿A qué te refieres con “defensivo”?

Erin: A que en su interior saben cómo se comportan, pero no quieren oír hablar de ello.

Dean: Has dicho que el feminismo es una especie de movimiento liberal de izquierdas, yo creo que lo fue en sus orígenes, aunque hay mujeres que se consideran…

Erin: Sí, intenta leer alguna vez el libro de Susan Brownmiller, porque me envió sus libros sobre la violación en los orígenes. No pude leerlos, pero desde entonces se ha retractado. Y fue algo increíble. También estuve en la embajada estadounidense, donde Betty Friedan se retractó de lo que había dicho y dijo “Pido disculpas. Como mujeres, hemos ido a por el hombre, nos hemos tirado a la yugular por cuestiones económicas, y no deberíamos haberlo hecho. Deberíamos haber desarrollado la relación entre el hombre y la mujer”.

Dean: ¿Betty Friedan dijo eso?

Erin: Sí que lo hizo, en la embajada estadounidense, en 1980 o 1981. Y recuerdo que la miré y pensé “Mira todo el daño que has hecho con lo que has dicho durante estos años”. Está muy bien que todas se retracten, pero el daño ya está hecho.

Dean: Bueno, ¿y dónde se ve que se hayan retractado? Susan Brownmiller publicó una diatriba horrenda sobre la violación y cómo…

Erin: No, después escribió un libro… somos amigas, la conozco… Escribió un libro y dijo  que estaba equivocada.

Dean: ¿De verdad?

Erin: Sí.

Dean: Me alegra oírlo, porque sus escritos originales sobre la violación, y que los hombres… no sé… llevaban millones de años violando mujeres y… ¡era muy inquietante! Me alegra oír que sois amigas y que se ha retractado de sus opiniones sobre ese tema. Me gustaría hablar con ella en alguna ocasión. Pero me parece que la gente quiere ver a las mujeres exclusivamente como víctimas o como figuras angelicales.

Erin: Eso les pasa a los hombres. Las mujeres sabemos que no es así. Nos conocemos. Y en privado te dirán lo que opinan realmente. Pero muchísimos hombres no quieren ni oír hablar de la existencia de mujeres violentas. Quieren mantener a las mujeres en un pedestal. Les hace sentir seguros.

Dean: Así que no solo se trata de las feministas, aunque parece que las feministas forman parte de ello. Las feministas se enfadan y los hombres reaccionan de forma burlona o protectora. No quieren creer que existan mujeres violentas. O eso parece.

Erin: No, pero una vez que empiezas a decir eso, un grupo como las feministas radicales, que piensan que existe un problema que “hay que resolver entre mujeres”. Cuando les dices que existe una industria millonaria, pero que hay que compartirla con los hombres, porque tanto los hombres como las mujeres pueden ser igualmente violentos… Estamos hablando de dinero, y eso no lo van a dejar pasar. Han construido un imperio muy poderoso a lo largo de cuarenta años. Y hay mujeres en puestos muy influyentes en Canadá, en Australia y aquí, porque en cierto momento la Fiscal General de este país fue una mujer, Harriet Harman, una mujer que ha provocado un daño inmenso. Y ha sido ministra de la Mujer. Y tengo unos problemas tremendos con ella y con muchas otras porque ahora son muy poderosas. Tienen poder judicial, tienen poder en los servicios sociales… sobre todo en Canadá; es uno de los peores países del mundo.

Dean: Harriet Harman, es miembro del Parlamento británico, ¿no? Por lo que he leído sobre ella, parece bastante odiosa. Es feminista, ¿verdad?

Erin: Una vez intenté razonar con ella. Estábamos en la conferencia y le dije “Mira, Harriet, tienes que aceptar las cifras de mujeres violentas”. Se giró hacia mí y le cambió la cara. Dijo “La cantidad de hombres maltratados es minúscula”. Y yo la miré y pensé “No puedo hacer nada, tienes la mente completamente cerrada”.

Dean: Ni siquiera las cifras oficiales dicen eso, ¿no?

Erin: En efecto. Las estadísticas británicas muestran que la violencia doméstica se reparte casi equitativamente entre hombres y mujeres.

Dean: Guau

Erin: Da igual lo mucho que lo digas o que lo señales. Goebbels dijo que si cuentas una mentira el tiempo suficiente, puedes lavarle el cerebro a toda una comunidad. Y eso es lo que ha pasado.

Dean: Hay quien te acusa de defender una teoría conspiratoria, o de estar loca por insinuar que la violencia doméstica es una industria millonaria.

Erin: Es fácil: no tienes más que mirar las estadísticas, si consigues acceder a ellas.

Dean: ¿Qué estadísticas?

Erin: Cuánto recibe anualmente la V.A.W.A., creo que la llamáis así.

Dean: ¿La Ley de Violencia contra las Mujeres?

Erin: Sí.

Dean: Sí, el gobierno financia una cantidad increíble de dinero que va a esos refugios. Y que yo sepa no se contabiliza.

Erin: Sí. Pero apuesto a que una buena parte no llega a los refugios. La mayoría irá la parte administrativa y a las contiendas legales que las feministas… sale a cuenta… siempre ha financiado el movimiento de las mujeres. En todas partes.

Dean: ¿En serio?

Erin: Sí. Por eso he escrito el libro. Porque alguien tiene que decirlo. ¡Y bien alto!

Dean: Que en este momento existe un problema particular con el movimiento feminista, por culpa del dinero que reciben de los gobiernos y de…

Erin: Sí.

Dean: …¿donaciones caritativas particulares?

Erin: Sí.

Dean: ¿Dirías que también confían en la necesidad tal vez instintiva de la gente de proteger a las mujeres sin pensar racionalmente en…?

Erin: Bueno, imagínate… Dos personas de mi junta directiva, o más bien tres o cuatro, eran millonarios. Y eran muy protectores con las mujeres. Y cuando les muestras el hecho de que los hombres necesitan la misma protección, cierran herméticamente el bolsillo. Y lo que hice, como no podía mantener abierta la casa ya que ninguno teníamos dinero, fue que una mujer muy amable creó tiendas benéficas. Las llamamos Men’s Aid, y empleaban a un hombre para que fuese a visitar a todos los hombres que querían hablar con nosotros.

Dean: Ya veo, ¿y no has conseguido continuar haciendo esa clase de cosas?

Erin: No. Conseguí abrir la casa, y varios hombres estaban listos para entrar, pero no pude conseguir ni un céntimo de nadie.

Dean: ¿No pudiste conseguir ni un céntimo de nadie para ayudar a los hombres? ¿Sigues sin poder conseguirlo?

Erin: No. No es posible.

Dean: Es terrible. Habría que hacer algo. Bueno, anteriormente has sido citada, lo vi en un vídeo en alguna parte, y acabas de decirlo hace un momento, que el país más aterrador del mundo es Canadá.

Erin: Así es.

Dean: Eso parece un poco hiperbólico y fuera de contexto, porque…

Erin: No lo es.

Dean: Creo que los habitantes de países como Arabia Saudita o Corea del Norte no estarían muy de acuerdo contigo. Pero imagino que te refieres al ámbito de la violencia doméstica, el feminismo, las leyes contra el hombre, esa clase de cosas, ¿no?

Erin: Eso es. Hice un viaje de seis semanas por todo Canadá con la senadora Anne Cools. Y había varios grupos masculinos magníficos (había uno en Windsor que era maravilloso), que estaban luchando para poder continuar. Y mientras viajábamos y hablábamos con los grupos de hombres, nos dimos cuenta de lo terriblemente peligroso que es; es como si en todo el gobierno y el sistema judicial se hubieran infiltrado feministas muy radicales, con el objetivo de ir a por los hombres. Hablé con gente por todo Canadá. Sabes que mi madre era canadiense y que yo soy medio canadiense, y me dolió, la verdad. En Toronto yo era una niña, y lo que sentí cuando pasamos por allí fue auténtico miedo. Recuerdo que estaba trabajando con Anne en el Senado, entré en el ascensor y había un hombre encogido en una esquina del ascensor. Y cuando salí le pregunté a Anne a qué demonios venía aquello. Y me dijo “Los hombres tienen miedo. Sencillamente, no saben cuándo les van a acusar de acosar sexualmente a alguien”.

Dean: Estoy seguro de que hay canadienses y otros hombres que se ríen de esta anécdota porque nunca han pasado por esa situación, pero…

Erin: Hombres de todo el mundo se ríen, porque no es su problema. ¿Dónde está la compasión del hombre por el resto de hombres? Las mujeres sentimos esa compasión de manera natural, pero parece que los hombres no tienen la misma capacidad para hablar de temas sensibles.

Dean: Es interesante, porque he visto que dijiste algo en Facebook, no lo recuerdo exactamente, pero estabas desanimada porque los grupos de hombres nunca parecen ir a ninguna parte ni terminar de arrancar. ¿Crees que eso sigue siendo así?

Erin: Sí, creo que es así. De verdad. Y es muy triste porque la única forma de poder reparar lo que ha sucedido entre la misandría antimasculina y la gente normal y corriente con relaciones sanas, es que los hombres tomen la iniciativa en todo esto, hagan saber su opinión y la defiendan. De otro modo, continuará está gran división en las relaciones entre hombres y mujeres.

Dean: Bueno, hay un movimiento masculino en aumento que creo que te alegrará conocer. Yo trabajo mucho con A Voice for Men y otros grupos, y parece que de repente está creciendo. Parece que sobre todo sucede entre personas de 20, 30 y 40 años que han crecido con el inicio de la destrucción de la familia que se ha producido desde la década de 1970. Así que creo que hay esperanza. Pero espero que la gente te escuche y que tus palabras los muevan a actuar. Los hombres tienen que perder el miedo a hablar. Y tienen que ser más compasivos. Te lo he dicho antes en privado, pero lo voy a volver a decir: hace más o menos un año, en los Estados Unidos, había un hombre llamado Thomas Ball que fue acusado de abusar sexualmente de su hijo [corrección editorial: acusado de abofetear una vez a su hijo] y pasó por 2 o 3 años infernales en los tribunales familiares [corrección editorial: fueron más de 10 años infernales en los tribunales familiares], y terminó por rociarse con gasolina y prenderse fuego delante del juzgado y de la prensa, y cuando informaron de ello, se comportaron como si fuese un misterio extraño o un incidente terrorista. Cuando un hombre con tanto dolor hace algo tan espantoso y la reacción es esa, ¿qué dice eso de nuestro país?

Erin: Lo único que puedo decir es… para empezar, cuando las relaciones salen mal, probablemente lo más devastador que puede pasar es que la mujer suele quedarse con los niños, y el hombre se ve de repente expulsado de la familia. Y se le deja fuera. La ley lo deja fuera. Y creo que lo más trágico es que en este momento, nadie escucha. Pero sí que entiendo lo que has dicho sobre que la situación está mejorando, porque creo que tu análisis es correcto. Y creo que llegará un momento crítico en el que la verdad sobre todo esto saldrá a la luz, y lo único que podemos hacer, los que realizamos este trabajo, es seguir y seguir trabajando. Y espero que en lo que me queda de vida veamos refugios, compasión y cuidados para todo el mundo, especialmente para los niños, porque se trata de un problema generacional. Y si no salvamos a los niños de esta generación, crearemos otra generación de violencia y de personas desesperadas.

Dean: Sé que incluso aquí en Estados Unidos, es bastante habitual que los refugios no solo rechacen a los hombres, sino también a los niños mayores de 12 o 13 años.

Erin: Aquí, a los mayores de 12.

Dean: A los mayores de 12. ¿Y qué les enseñamos a esos niños cuando les hacemos eso? ¿Tú qué crees?

Erin: Hubo un caso el otro día. Yo estaba hablando con la madre. Estaba completamente ensangrentada después de haber recibido una paliza. Fue a la comisaría de policía con sus hijos. Su hijo tenía 16 años, y cuando vinieron a recogerla, le dijeron “No puedes llevarte a tu hijo de 16 años”. Ella respondió “¿Y qué puedo hacer?” “Tendrás que buscar un alojamiento”. Me dijo “Dejé a mi hijo en la comisaría de policía para que lo recogieran los Servicios Sociales, porque sabía que yo no iba a ser capaz de encontrar mi propio alojamiento y sentirme protegida”. Le dije “Tienes razón. Ese pobre chaval… que solo tiene 16 años y ha visto a su madre golpeada más veces de las que puede contar… abandonado”. En mi opinión, eso es algo muy cruel.

Dean: Eso parece, y también puede que eso le esté enseñando a interiorizar la ira y la violencia de su padre, y a pensar “los hombres son así”. ¿No?

Erin: Sí.

Dean: Por otro lado, tengo un buen amigo al que no voy a nombrar, que tenía una relación en la que su mujer era muy violenta con él, y muy violenta con sus hijos, y permaneció en la relación aunque eso llevaba años pasando. Tenía miedo a llamar a la policía. Estaba seguro de que lo detendrían a él.

Erin: Y tenía razón.

Dean: Tenía razón, ¿verdad? Detendrían a casi cualquier hombre.

Erin: Piensa una cosa: ¿quién forma a la policía? Las organizaciones de ayuda a la mujer.

Dean: Así es.

Erin: Sí. Durante 40 años, han estado realizando paquetes educacionales que venden, ya sea a la policía o a los servicios sociales, y el mensaje es siempre el mismo: son los hombres, son los hombres, son los hombres.

Dean: Y es mentira, ¿no?

Erin: Es una mentira descomunal, sí. Y es una mentira que vale mucho, mucho, mucho la pena contar, porque se obtienen millones de ella. Esto tiene más que ver con el dinero que con proteger a las personas.

Dean: Porque hay tanto financiación gubernamental como de caridad. Por alguna razón, como tú dices, cuando las mujeres necesitan ayuda se abren todos los bolsillos y los talonarios. Si dices que los hombres necesitan ayuda, ¿qué es lo que pasa?

Erin: Los hombres no necesitan ayuda, todos sabemos que los hombres son brutos violentos porque tienen un cromosoma Y del que carecen las mujeres.

Dean: Y decir eso es algo horriblemente sexista, ¿no te parece?

Erin: Claro. Cuando se manifestaban en mi contra, solían llevar unas pancartas que decían “Todos los hombres son unos bastardos” “Todos los hombres son violadores”. Bueno, mis hijos no lo son, para empezar.

Dean: …y has dicho que tu madre era una persona bastante violenta.

Erin: Pero después ves los dos lados… Puedo encontrar rastros de violencia buscando en las tres generaciones anteriores. Realizamos un cuestionario de tres generaciones con todas las mujeres que venían al refugio (y en nuestro mejor momento, acogíamos a 1000 madres y niños). Hicimos un ejemplo con las 100 primeras. Y la respuesta era evidente. Las mujeres que venían al refugio y que eran víctimas inocentes de la violencia de su pareja, no tenían antecedentes de violencia pero en aquellas que eran víctimas de su propia violencia, se podía ver la violencia generacional.

Dean: ¿A qué te refieres con “víctimas de su propia violencia?

Erin: Bueno, considéralo así: El caso de Baby P fue un caso muy importante: hace poco, un niño, un niño pequeño y precioso, fue horriblemente golpeado por su madre violenta y su novio. Lo llevaron al hospital y murió. Todo el país lloraba por Baby P, porque llegó a las portadas de los periódicos. Y yo dije “Si este niño hubiera crecido, probablemente se habría convertido en un monstruo y lo odiaríais”.

Dean: Creo que sé a lo que te refieres. Además, dirías que las mujeres violentas son en cierto modo víctimas de su propia violencia, porque…

Erin: Sí, sin duda. Lo que busco al cuidar de personas que son víctimas de su propia violencia es una manera para que puedan trascender. A mí me salvó mi mentora, Miss Williams; sin ella… por eso mis memorias originales de mi infancia se titulan Infernal Child (“Niña infernal”), porque era una niña muy, muy, muy violenta y peligrosa.

Dean: ¿Ah, sí?

Erin: Sí.

Dean: Es como si tuviéramos miedo a reconocer que las mujeres son seres humanos con los mismos defectos que los hombres.

Erin: ¿No es espantoso? Es muy condescendiente decirles a todas las mujeres que son víctimas. Yo no soy ninguna víctima. Tomé mis decisiones y acepto las consecuencias. Y eso mismo se lo decía a las mujeres: “Mira, has elegido a ese hombre, sabías que era violento, has elegido tener hijos con ese hombre aunque te estaba maltratando. Ahora, tienes que responsabilizarte de ello”.

Dean: Y uno de los patrones que he visto y sobre el que he leído es que las mujeres inmersas en relaciones violentas en realidad son las que empiezan a mostrar violencia.

Erin: Sí, porque la mayoría de mujeres violentas cuentan con que la mayoría de hombres no pegan a las mujeres. Y así es.

Dean: La mayoría de los hombres no pegan a las mujeres.

Erin: Claro, y entonces…

Dean: Y entonces una mujer le pega, y le pega, y le pega… y cuando finalmente a él se le va la cabeza y le devuelve el golpe, ella se convierte en víctima, ¿no?

Erin: Sí. A veces ni siquiera tiene que esperar a provocarle hasta que pierda los estribos. Le basta con darse un cabezazo contra la pared y llamar a la policía.

Dean: Eso que has dicho va a enfurecer a mucha gente. Acabas de insinuar que las mujeres se autolesionan intencionadamente.

Erin: Y algunos hombres también. No se trata de algo exclusivo de las mujeres ni de los hombres; es lo que aprendes durante la infancia. Muchas de esas mujeres con las que trabajo tienen graves trastornos de la personalidad. Igual que los hombres. Y cualquier persona que se relacione con ellos, incluso por accidente, va a verse afectada… son un huracán. Porque la pareja tarda un tiempo en darse cuenta de dónde se ha metido. Y en el caso de los hombres, es muy interesante que ella les suele parecer una mujer muy frágil. Es un caso clásico. Una exhibicionista narcisista: una mujer a la que mira todo el mundo en una fiesta. Suele ir muy arreglada porque es una narcisista. Tiene un aspecto atractivo, y es muy cariñosa. Pero hasta que él no profundiza en la relación no se da cuenta de que no hay nada dentro de esa mujer. Lo que ha visto es… a la niña traumatizada que se oculta dentro de la mujer, y quiere ayudarla. Quiere defenderla y cuidarla, y se da cuenta de repente de que esa máscara de cordura… ve a través de ella, y ya es demasiado tarde.

Dean: Porque todo el mundo la considera…

Erin: ¡Maravillosa! ¡El alma de la fiesta! ¡Y eso es lo que le atrae a él! A los hombres les encanta llevar del brazo a la mujer que todo el mundo querría tener a su lado.

Dean: Vivaz, guapa, etc…

Erin: Como mi madre: una exhibicionista narcisista. Son muy, muy peligrosas, y no tienen cura.

Dean: Hubo un caso muy famoso aquí en Estados Unidos, Bobby Kennedy Jr…

Erin: Sí

Dean: …se divorció, y su ex mujer muestra todos los rasgos del narcisismo o del trastorno límite de la personalidad. Cuando ella se suicidó, todo el mundo lo culpó a él. Y después salió a la luz que tenía un trastorno límite de la personalidad, y Bobby Kennedy Jr. fue redimido. Dejaron de acusarle de ser un maltratador, pero en realidad nadie le pidió perdón; nadie reconoció el hecho de que ella había sido violenta con él y con sus hijos; nadie quería… parte del asunto se omitió. “Oh, tenía problemas mentales”, y…

Erin: Pero no los tenía. Tenía un trastorno de la personalidad. Eso no es un problema mental. Sabía perfectamente lo que hacía. Y su acto final de crueldad, para asegurarse de perjudicarlo todo lo posible, fue suicidarse.

Dean: ¿Así que dices que una persona con personalidad límite no tiene un problema mental?

Erin: No.

Dean: Porque su personalidad…

Erin: Esto es lo que voy a decir ahora, y ya sé que es un poco adelantado porque las resonancias magnéticas han empezado a estudiarse hace poco: la mayoría de trastornos de la personalidad múltiple y exhibicionistas narcisistas han adquirido esos problemas porque han sido expuestos a la violencia y los abusos sexuales… hoy en día se puede ver en el lóbulo frontal derecho, las neuronas y el daño que han sufrido… todo eso va empezar a saberse, porque ya lo están haciendo y hay grandes estudios que examinan el cerebro de los niños violentos.

Dean: Y aun así, la gente parece tener miedo; parece tener miedo al movimiento feminista. ¿Crees que el movimiento feminista se puede reformar y convertirse en algo mejor, o es hora de…?

Erin: No, creo que esta nueva generación, que ahora es veinteañera, ha sido testigo de gran parte del daño causado (y que ellos mismos han sufrido) en los hogares feministas. Y creo que llegarán a ser mucho más inclusivos. Y creo que en unos 20 años (no sé si seguiré con vida) veremos estos últimos 40 o 50 años como la edad oscura de las relaciones humanas.

Dean: Porque deberíamos estar hablando de humanismo y…

Erin: Sí, del amor.

Dean: …ayudarnos unos a otros…

Erin: El amor, la compasión… necesitamos amar y ser amados. Es así de sencillo. Y este movimiento feminista radical ha secuestrado al feminismo igualitario. Es básicamente un movimiento de odio. Odia con todas sus fuerzas a un gran grupo de personas y les desean el mal.

Dean: Utilizas el término “feminismo igualitario”. ¿Lo empleas para describir a las mujeres que se consideran feministas, pero que en realidad solo quieren justicia e igualdad?

Erin: Sí, por supuesto.

Dean: Quizás incluso la palabra “feminismo” ya no sea correcta para describirlas. ¿Son más bien humanistas y no se dan cuenta de ello?

Erin: Sí, creo que es así. Pero llevamos casi 50 años lavando el cerebro de la gente, y esa mentira ha seguido ahí. Pero veo que cada vez más y más gente se da cuenta… y hubo dos conferencias en Estados Unidos: una en Sacramento… fui a la de Sacramento, y era la primera conferencia inclusiva, y fue estupendo estar allí. También estaba Murray Straus.

Dean: ¿En serio?

Erin: …y Charles Cory… es genial, y también Edward. Hay muchísima gente que lleva ahí desde el principio. Después hubo otra en Los Ángeles, y una profesora de universidad dijo “No he podido decirle a nadie de mi universidad que venía, o habría perdido mi puesto”. Y tenía razón, lo habría perdido.

Dean: ¿Perder su puesto?

Erin: Sí.

Dean: Pensaba que eso sería casi imposible.

Erin: Sí.

Dean: Pero es casi como si ese feminismo radical fuese clandestino, como si la gente no supiera que está ahí. Y si intentas hablar de ello, te dirán que crees en conspiraciones. Pero no es una conspiración, ¿verdad? Es la pura realidad de lo que ocurre en la universidad y en muchos departamentos gubernamentales, ¿no?

Erin: De ahí vengo yo. Ahí empezó todo. Pero es interesante el hecho de que muchos de estos planes de Estudios de la Mujer estén siendo cancelados.

Dean: Es gracioso, y parece que se vuelven más y más desesperados. Ya te he dicho esto antes, fuera de cámara. Conoces a Warren Farrell, ¿verdad?

Erin: Es un gran amigo mío.

Dean: Un caballero muy agradable. Hay un movimiento en crecimiento; A Voice for Men es un elemento muy importante, pero Warren Farrell iba a dar una charla en la universidad de Toronto y las feministas, o personas que se consideraban feministas… Esto lo digo para la gente que vea esta entrevista y piense “Yo soy feminista pero no hago esas cosas”. Muy bien, escuchad: hay mujeres y hombres que se consideran feministas y que actúan así en vuestro nombre. Se estaban poniendo sumamente violentos, haciendo una cadena, intentando impedir que la gente entrase a escuchar la charla de Warren Farrell. Algunos acabaron detenidos [corrección editorial: no fueron detenidos]. Insultando a la gente, maltratando horriblemente a los hombres que intentaban entrar. Pero todo ello fue grabado, y en esta ocasión se detuvo a algunas personas, y eso lo considero positivo por dos razones: A) está empezando a tener cobertura y alcance mediático y B) la policía se mostró dispuesta a hacer una o dos detenciones [corrección editorial: no hubo ninguna detención]. ¿No dijiste que antes, hace 40 o 50 años, la policía no arrestaba a las mujeres violentas?

Erin: No. Cuando yo empecé, la policía no podía hacer nada para proteger a las mujeres ni a los hombres, porque se consideraba “algo doméstico”. Esa fue una de las primeras cosas que tuvimos que cambiar. Y ahora el problema que hay es que sí que pueden hacer detenciones, pero en la mayoría de los casos únicamente detienen al hombre.

Dean: Creo recordar que mencionaste que hace 40 o 50 años, en la década de 1970, había mujeres que se manifestaban violentamente en tu contra y que la policía te dijo que tenía miedo.

Erin: Exactamente. Estábamos celebrando un almuerzo por la Mujer del Año en el Savoy, y había mucho griterío. Tuve que atravesar los piquetes. Y el más gracioso eraPizzey is the pits! (“¡Pizzey es lo peor!”). Pero también había otros como “Todos los hombres son violadores”, “Todos los hombres son unos bastardos”. Fui a la policía y les dije “Si fueran hombres, los detendrían a todos”. Había un policía corpulento y alto como un castillo, y le dije: “¿Por qué no las detienen?”. Y respondió: “Es que son mujeres”. Y parecía totalmente aterrorizado. Y tuve que llevar escolta policial por toda Inglaterra.

Dean: ¿Y por qué tenías que llevar escolta policial?

Erin: Por las amenazas de muerte. La policía no te pone una escolta a menos que estén verdaderamente preocupados, porque cuesta mucho dinero.

Dean: ¿Y por qué te amenazaban?

Erin: Por varios motivos. Supongo que el principal era que yo había empezado a hablar justamente cuando empezaba a llegar dinero, y estaba diciendo la verdad lo más alto que podía. Probablemente sea esa la razón. Y debo recordarte que la senadora Anne Cools y yo fuimos a hablar a Vancouver, y…

Dean: La senadora Anne Cools es senadora de Canadá?

Erin: Sí, y apoya a los hombres. Hubo amenazas de muerte y la policía le dijo: “¿Quiere usted entrar y continuar con esto o prefiere cancelarlo?” Y las dos dijimos: “Vamos a continuar”. Fue muy estresante.

Dean: ¿Y te odian por decir que las mujeres pueden ser violentas o que la violencia doméstica a menudo es mutua?

Erin: Sí, y también por decir que es una industria multimillonaria. Eso les enfurece, porque no quieren que nadie sepa cuánto dinero reciben.

Dean: Es curioso, y aquí en Estados Unidos no hay constancia de qué se hace con ese dinero. Creo que se dice que va a los refugios para mujeres, y ya está. Es como una caja negra.

Erin: Ni siquiera va a los refugios para mujeres. Se destina a mantener el imperio en pie. Grandes oficinas, muchísimo personal… eso es lo que se hace con el dinero.

Dean: Porque el personal de la mayoría de esas casas son voluntarios o reciben muy poco dinero, ¿verdad?

Erin: Sí.

Dean: Esa ha sido mi experiencia también. Así que crees que la ira proviene de… Bueno, yo no estoy del todo de acuerdo, simplemente porque sé que hay mucho dinero en juego, la gente no se lo cree pero así es, pero también creo que hay… He visto a mucha gente que no tiene relación con ello y aun así se enfurece conmigo cuando digo que las mujeres son la mitad del problema de la violencia doméstica. El mero hecho de insinuar que las mujeres son violentas enfurece por completo a las personas, y no sé de dónde proviene eso.

Erin: Creo que quienes reaccionan así son precisamente esas mujeres, porque son violentas y lo saben. Y lo mismo pasa con los hombres.

Dean: Y también lo que acabas de describir. Los hombres tienen un instinto protector. En el movimiento de los hombres, lo llamamos el impulso del “caballero blanco”.

Erin: Sí, yo lo llamo… ¿cómo era? Se me ha ido de la cabeza, pero los hombres poseen un gen destinado a cuidar de sus hijos y a ser amables con sus mujeres. Creo que los hombres tienen algo así.

Dean: Yo creo que, al contrario de lo que dice el estereotipo, en realidad los hombres son criaturas bastante amables.

Erin: Yo también lo creo, y también son mucho, mucho más simples que la mujer. Es mucho más fácil hablar con los hombres porque… los hombres (algunos hombres, debo decir) explotan de ira, ¿no? Eso lo puedo resolver. Las mujeres implosionan. Las mujeres se sientan en silencio y conspiran para conseguir lo que quieren. Eso es muy femenino: implosionar de rabia. Son sustancias químicas distintas.

Dean: Así que crees que hombres y mujeres están programados de forma distinta, que son químicamente diferentes.

Erin: En las resonancias magnéticas que muestran el cerebro del hombre y de la mujer… el cerebro femenino está más desperdigado, porque las mujeres pueden hacer muchas cosas al mismo tiempo. Por el contrario, cuando ves el cerebro del hombre en una resonancia magnética, es mucho más lineal, más directo.

Dean: Muy interesante. Hemos evolucionado de forma distinta, y tal vez esa evolución nos lleva a querer proteger a la mujer.

Erin: Por supuesto. Lo habéis hecho desde el principio de los tiempos. La mujer ha evolucionado para alimentar y cuidar a sus hijos y el ambiente familiar. Por eso es la que recoge la comida, la recolectora, pero no ara los campos. Los hombres han salido y han traído el bacon a casa, carne de oso o lo que sea. Lo que no es sano es… En un mundo ideal, una madre y un padre bajo un mismo techo con su hijo es la mejor forma de educarlo: cuidado por los dos progenitores. Es verdad que otras personas pueden cuidar al niño, pero el vínculo biológico entre la madre y el padre es lo mejor que puedes ofrecerle a tu hijo.

Dean: Creo que el impulso paternal está subestimado. Creo que el hombre también tiene un impulso paternal muy fuerte.

Erin: Así es. Es interesante porque… viví seis años en una granja italiana. Y los hombres hacían todo el trabajo fuera de casa, hacían el trabajo agotador de la granja, y las mujeres cocinaban y cuidaban a los niños, pero los padres también estaban allí, estaban todo el día con sus hijos. Era un ambiente muy feliz.

Dean: Es curioso, a menudo he pensado que fue tras la Revolución industrial cuando la familia empezó a pasarlo mal de verdad, porque ahí es cuando empiezas a ver que el padre se marcha y se pasa todo el día fuera, y vuelve después de 12 horas de trabajo, y creo que no hemos evolucionado para eso. No sé cuál sería la organización más natural. Pero creo que me estoy desviando del tema. ¿Querrías hacer otra entrevista en otro momento?

Erin: Por supuesto.

Dean: No sé qué deberíamos decir a modo de conclusión. ¿Tienes esperanzas sobre el futuro, crees que la gente empezará a considerar la violencia doméstica y la culpabilidad femenina de forma más realista?

Erin: Eso espero. Rezo todas las noches para que eso suceda. Que terminemos por reconocer que la familia está gravemente amenazada, y que es tarea de todos hacer algo al respecto… unirnos y promover cambios.

Dean: Muy bien. Muchas gracias por hablar conmigo, Erin. Este ha sido el episodio 2 de los archivos Honey Badger. Nuestra invitada ha sido Erin Pizzey. Su libro es This Way to the Revolution – a Memoir, de la editorial Peter Owen. Muchas gracias, Erin, espero poder hablar contigo pronto.

Erin: Gracias.

Me gustaría dedicar esta entrevista a Kay Hymowitz y William Bennett, tradicionalistas conservadores que han trabajado para demonizar y humillar a los hombres para que “sean hombres”, y al mismo tiempo que dicen poco o nada sobre las mujeres, a la triunfalista femenina Hanna Rosen, a Jessica Valenti y al equipo de Feministing, a Amanda Marcotte y sobre todo a Kate Harding y al resto del equipo de Jezebel, cuyo incansable trabajo ha sido una fuente inagotable de inspiración para mi trabajo en A Voice for Men. Recomiendo encarecidamente a los lectores que compartan por Twitter, Facebook y correo electrónico esta entrevista en la medida de sus posibilidades. Se aportan enlaces a gran cantidad de material bibliográfico. Pero la dedico especialmente a Erin, con todo mi cariño. Por favor,comprad y leed su libro.

Transcripción de Sharon Leslie-Clarke.

Por cierto, invito a todos los lectores a suscribirse a mi canal de YouTube. –Dean Esmay

*Actualización*: A petición de varios lectores/oyentes, dejo a continuación referencias a muchos de los temas de los que hablaba Erin:

This Way to the Revolution [“Por aquí a la revolución”]:
http://www.peterowen.com/pages/nonfic/Erin-Pizzey.html

Scream Quietly or the Neighbours Will Hear [“Grita más bajo o lo oirán los vecinos”] por Erin Pizzey:
http://www.goodreads.com/book/show/2108096.Scream_Quietly_or_the_Neighbors_Will_Hear

Otros libros y artículos de Pizzey:
http://www.erinpizzey.com/books.html

Campaña de Tientsin/Tianjin:
http://en.wikipedia.org/wiki/Tianjin_Campaign

Oficina de Asuntos Exteriores de Reino Unido (actualmente oficina de Asuntos Exteriores y Commonwealth):
https://www.gov.uk/government/organisations/foreign-commonwealth-office

Los colectivos feministas llevan décadas existiendo y siguen en activo:
https://www.google.com/search?q=feminist+collective+meetings&ie=utf-8&oe=utf-8&aq=t&rls=org.mozilla:en-US:official

Artículo de una feminista marxista sobre la intersección y la historia del feminismo en relación con el marxismo:
http://www.colorado.edu/Sociology/gimenez/work/rphil.html

Fotos del primer refugio de Erin y su trabajo:
http://www.erinpizzey.com/gallery.html

National Coalition for Men [Coalición nacional para los hombres]:
http://www.ncfm.org

Información sobre hombres víctimas de violencia doméstica ignorados y maltratados:
http://www.mensrights.com/index.php/Articles/Domestic-Violence-Shelters-For-Pets-But-Not-Men.html

El psicólogo y profesor Don Dutton, “Dejemos de jugar al juego de la culpa de género”, Vancouver Sun:
http://www.vancouversun.com/news/Lets+stop+playing+gender+blame+game/7494262/story.html

Sociedad de apoyo Family of Men:
http://www.familyofmen.com/

Campaña MASH*4077 / One Brick Short:
http://www.familyofmen.com/wp-content/uploads/2012/04/MASH-BRICK-poster.pdf

Profesor Murray A. Straus: artículos variados e información sobre violencia doméstica:

http://pubpages.unh.edu/~mas2/

Richard James Gelles, PhD, Joanne & Raymand Welsh chare of Child Welfare and Family violence: investigación y enlaces a artículos académicos:
http://www.sp2.upenn.edu/people/faculty/gelles/

Linda Kelly: Desmitificando la definición del maltrato doméstico: cómo las mujeres pegan a los hombres, y el papel del estado feminista:
http://www.law.fsu.edu/journals/lawreview/downloads/304/kelly.pdf

Sigmund Freud: “La conciencia es la energía recibida y descodificada por una estructura. En el ser humano, las estructures de recepción y descodificación son neuroquímicas.”
http://www.spaceandmotion.com/Philosophy-Sigmund-Freud-Psychoanalysis.htm

PM News: El vergonzoso secreto de los hombres en el tribunal: mi esposa me pega:

http://pmnewsnigeria.com/2011/03/24/man%E2%80%99s-embarrassing-secret-in-court-my-wife-beats-me-up/

Susan Brownmiller: La violencia “es ni más ni menos que un proceso consciente de intimidación mediante el cual todos los hombres mantienen a todas las mujeres en un estado de miedo.”
http://www.susanbrownmiller.com/susanbrownmiller/html/against_our_will.html

Susan Brownmiller: En este momento no puedo verificar que Brownmiller dijera que se equivocó. Pero aquí está su página web; si alguien es capaz de verificar esa retracción, añadiré la referencia:
http://www.susanbrownmiller.com

Línea directa de abuso doméstico para hombres y mujeres:
http://www.dahmw.org

Quién necesita el feminismo:
http://www.whoneedsfeminism.org

Betty Friedan: No puedo verificar la retracción, pero hay una cita de Friedan en la década de 1970: “Los hombres no eran realmente el enemigo; eran tan víctimas como nosotras”:
http://en.wikiquote.org/wiki/Betty_Friedan

Catherine Kieu Becker, Mujer amputa el pene de su marido y lo tira al triturador:
http://latimesblogs.latimes.com/lanow/2011/07/oc-woman-in-custody-for-poisoning-husband-cutting-off-his-penis.html

Harriet Harman:
http://en.wikipedia.org/wiki/Harriet_Harman
http://register-her.com/index.php?title=Harriet_Harman_–_Corrupt_Public_Official

Joseph Goebbels: “Los ingleses siguen el principio de que cuando se miente, se debe mentir a lo grande y ceñirse a la mentira”
http://www.calvin.edu/academic/cas/gpa/goeb29.htm

Financiación de la VAWA: programas TEPA
http://www.saveservices.org/accreditation/listing-of-federal-tepa-programs/

Ley de violencia contra la mujer: historia y financiación federal:
https://opencrs.com/document/RL30871/2010-02-26/?24674

“El país más aterrador del mundo es Canadá”:
https://www.youtube.com/watch?v=oihGYZpMQb4

Senadora Anne Cools
http://senatorcools.sencanada.ca/Biography

Riding the Donkey Backwards: Hombres como las víctimas inaceptables de la violencia matrimonial:
http://www.dewar4research.org/DOCS/dky.pdf

Thomas Ball, declarado inocente, se suicida por el maltrato del tribunal familiar:
http://ncfm.org/2012/09/activities/ncfm-member-elijah-ward-on-family-court-corruption-thomas-ball-the-committee-on-redress-of-grievances-a-serial-how-we-began/

El primer ministro británico critica a los padres ausentes; Pizzey dice que hay tantas mujeres vagas como hombres, y que las mujeres a menudo no permiten que los padres vean a sus hijos:
http://www.bbc.co.uk/news/uk-13831926

El índice de suicidio es más alto entre los hombres divorciados
http://www.aolnews.com/2010/03/10/suicide-rate-greater-among-divorced-men-research-finds/

Más del 40% de las víctimas de violencia doméstica son hombres:
http://www.guardian.co.uk/society/2010/sep/05/men-victims-domestic-violence

Los refugios rechazan a los hombres y a los niños mayores de 13 años
http://dahmw.org/wordpress/wp-content/uploads/2008/12/dahmw_20misconceptions_20and_20realities.pdf

Se da por hecho la culpabilidad de los hombres y los niños acusados de maltrato:
http://tc.ncfm.org/issues/

Baby P.:
http://www.thesun.co.uk/sol/homepage/news/4471988/At-last-Baby-Ps-mum-says-sorry-for-his-death.html

Niña infernal: un mundo sin amor, por Erin Pizzey
http://www.fantasticfiction.co.uk/p/erin-pizzey/infernal-child.htm

El número de mujeres que dan el primer golpe o que lo devuelven es “mucho mayor de lo que generalmente se piensa”, Deborah Capaldi, Ph.D.
http://usatoday30.usatoday.com/news/health/2003-06-22-abuse-usat_x.htm

Deborah Capaldi, PhD, investigadora científica, Oregon Social Learning Center
http://www.oslc.org/scientists/popups-scientist/capaldi-deb.html

Mujerse que provocan a los hombres para que las maltraten
http://melodyallen22.hubpages.com/hub/Women-That-Provoke-Men-To-Abuse-Them

El dinero de los refugios para mujeres no se registra
http://womensenews.org/story/domestic-violence/100105/federal-funding-safe-havens-not-tracked#.UOmnunfNl8E

RFK JR, Bobby Kennedy Junior, Mary Richardson Kennedy:
http://www.shrink4men.com/2012/06/11/the-new-face-of-borderline-personality-disorder-mary-richardson-kennedy-abused-her-husband-and-children-and-committed-suicide-as-a-final-act-of-revenge-for-perceived-abandonment/

Visible effect on brains of children from abusive homes:
https://www.childwelfare.gov/pubs/issue_briefs/brain_development/effects.cfm

Leaving the Sisterhood: A recovering feminist speaks by Dr. Elly Tams
http://www.avoiceformen.com/feminism/leaving-the-sisterhood-a-recovering-feminist-speaks/

Charles E. Corry, Ph.D.
http://www.ejfi.org/DV/dv-9.htm

Historic Domestic Violence Counference Includes Male Victims (Erin references someone named “Edward,” whom I later confirmed to be Edward Bartlett, Ph.D. from this conference:
http://standyourground.com/forums/index.php?topic=15257.0;wap2

Edward E. Bartlett PhD, President of Stop Abusive and Violent Environments:
http://www.saveservices.org/wp-content/uploads/Ltr.SenLeahy.pdf

Warren Farrell Protest at the University of Toronto, StudioBrulé
http://www.youtube.com/user/StudioBrule/videos?view=0

Warren Farrell’s home page:
http://www.warrenfarrell.com/

Dr. Charles Corry, Police arrest men who report violence, men should not report:
http://www.mensrights.com/index.php/Articles/Dr.-Charles-Corry-on-Domestic-Violence-Against-Men.html

Wikimedia commons:
http://commons.wikimedia.org/wiki/Main_Page

MRI Scans: Girl Brain, Boy Brain? How much is “hard wired” and how much not?
http://www.scientificamerican.com/article.cfm?id=girl-brain-boy-brain

Artículo originalmente encontrado en http://spa.avoiceformen.com/derechos-de-los-hombres/refutando-40-anos-de-mentiras-sobre-la-violencia-domestica/