Archivo de la categoría: Política

JUSTICE FOR ‘MANNY’ THE MOSQUITO

Tampico, Tams. México. June 01, 2016. People in Tampico are outraged due to the murder of  a mosquito which used to fly around the area. “Manuel” or “Manny,” as it was called lovingly by the community, was flying happily as it used to every evening, looking  for blood of animals or people. A family decided to go the park but negligently didn’t take any repelent as the mother had been known to be “forgetful” of such things. Melissa, one of the daughters was about to get on a swing when she felt Manuel on her right arm. She didn’t hesitate. She violently slapped Manny with her left hand. Although an a group of entomologists got to the place very fast, the life of Manny couldn’t be saved. The family is undergoing a lot of harrassment due to what is seen as plain negligence.

People expressed their outraged through their favorite social networks:

“This shouldn’t have happened. This could have been prevented. The girl could have simply stunned Manny, but she slapped him with full force. I am 100% sure that she wanted to kill Manny and she should pay for it.” Abner Mendoza from Mexico commented via Twitter

“The reason I am outraged is the total disrespect towards insect life, which is as important as human life you know. This is a case of negligence. The mother should have carried repelent. She didn’t. What kind of mother does that? Had I been the mother of Melissa, I can assure you I would never take my children to the park without being fully prepared. Never. I demand justice for Manny. I think they should put the mother in jail, for good.”  Mr. Phillips from KY, shared on facebook.

While many people appear to be convinced that animal life is just as important as human life, others where  a little less extreme, but still outraged.

“I am not a moron, I think that yes, human life is more important than insect life. But the reason for the outrage is the unnecesary death of an animal that was simply innocent. I mean, Manny wasn’t doing anything wrong. It was just living his life as any mosquito does. We invaded his habitat by building a park where it and many other mosquitos live. We are guilty as human beings for the killing of an insect that shouldn’t have happened.” Reverend C.Davis expressed via his personal website.

Hundreds of thousands of people will gather tonight for a vigil celebrating the life of Manny. Several conservationist groups are encouraging people to sign a petition in order to bring the guilty family to justice.

CREO QUE LA LA VIDA ANIMAL ES TAN VALIOSA COMO LA VIDA HUMANA

Por eso cada vez que un mosco me pica, lo dejo que me chupe toda la sangre que quiera. Si mi vida fuera más importante que la suya, lo mataría, pues no sólo me quita un poco de sangre sino que puede infectarme con alguna enfermedad mortal. Pero elijo no matarlo porque su vida es tan importante como la mía. ¿Quién soy yo para sentirme superior a mi hermano el mosco?

CREO que la vida animal es tan importante como la vida animal. Por eso yo no como carne. Dejé de comer carne porque para comer carne hay que privar de la vida a animales. ¿Quiénes somos nosotros los seres humanos para sentirnos superiores y para sobrevivir a costa del sacrificio animal? Por eso dejé de comer carne.

LO CREO. Por eso también dejaré de comer verduras. Resulta que para plantar los vegetales que me como, hay que dejar sin su hábitat a muchas especies. Algunas están en peligro de exinción y otras no. Pero si toda vida, incluso la que no está en peligro de extinción vale tanto como la mía–¿Quién soy yo para vivir gracias a que otros seres vivos mueran?

CREO que la vida animal es tan importante como la humana. Por eso decidí echar mi casa abajo y que se convierta en un solar baldío donde los animales puedan vivir. Mi casa fue construida destruyendo el hábitat de iguanas, armadillos, tlacuaches, tejones, lagartijas y otras muchas especies animales. Todo, para que YO pudiera tener un hogar. Esta actitud de superioridad debe terminar.

CREO que la vida animal es tan importante como la humana. Por eso dejé de usar cualquier tipo de medicamento. Antes de sacar un producto al mercado, se deben hacer pruebas. Primero en animales, y luego en personas. ¿Por qué van a dejar ciegos a ratones, conejos y chimpances para que yo viva una vida mejor? ¿Por qué deben morir otras especies que valen tanto como yo? Eso no es justo. Lo justo es que las pruebas médicas sólo se hagan en personas. Mientras no sea así, no usaré medicina. Antes de utilizar cualquier medicamento investigaré si se hacen pruebas en animales. No utilizaré ningún medicamento antes de haberme cerciorado aunque mi vida dependa de ello.

CREO que la vida animal es tan importante como la humana así que dejaré de utilizar mi coche, que contamina, daña la capa de ozono y destruye el medio ambiente de los animales. Ellos estuvieron aquí antes que nosotros. No es justo que por mi comodidad personal ellos sufran.

Caray, estoy es muy difícil….si sigo esto en verdad, moriré en no muchos días….Ser idealista suena muy bonito pero la realidad es que para ser coherente con mi credo, yo tendría que morir. Y eso no lo puedo aceptar.

Mejor sigo viviendo gracias al sacrificio de los animales, e hipócritamente le grito al mundo que la vida animal es tan importante como la mía.

La Cirugía Transexual no es la Solución

Un cambio físico drástico no ataca los problemas psico-sociales de fondo.

Por  PAUL MCHUGH [Originalmente publicado el 12 de Junio del 2014]

El gobierno y la alianza mediática avanzando la causa transexual han pasado a un modo intenso en las recientes semanas. En Mayo 30, un consejo del Departamento de Servicios de Salud y Humanos de los E.U. acordó que Medicare puede pagar por la cirugía de  “reasignación” buscada por los transexuales—aquellos quienes dicen que no se identifican con su sexo biológico. Anteriormente el mes pasado el Secretario de Defensa Church Hagel dijo que él estaba “abierto” a quitar el veto de transexuales sirviendo en la milicia. Time Magazine, viendo la tendencia, colocó en su historia de portada para su edición de Junio 9 llamada “El Punto de lo Transexual: La siguiente frontera de los Derechos Civiles en América.”

Sin embargo los que hacen las políticas y los medios no le están haciendo ningún favor ni al público o a los transexuales al tratar sus confusiones como un derecho en necesidad de defensa en lugar de un desorden mental que merece entendimiento, tratamiento y prevención.  Este intenso sentir de ser transgénero constituye un desorden mental en dos respectos. El primero es que la idea de desalineamiento de sexo está sencillamente equivocada—no corresponde con la realidad física. El segundo es que puede llevar a resultados psicológicos muy oscuros.

Los transgénero sufren de un desorden de “suposición” como aquellos en otros desordenes familiares a los psiquiatras. Con los transgénero, la desordenada suposición de que el individuo no está de acuerdo con lo que le ha sido dado por naturaleza—es decir la masculinidad o femineidad de uno. Otros tipos de suposiciones desordenadas son sostenidas por aquellos quienes sufren de anorexia o bulimia nerviosa, donde la suposición que se aleja de la realidad es la creencia de los peligrosamente delgados de que tienen sobrepeso.

Con el desorden dismórfico del cuerpo, una condición comúnmente socialmente destructiva, el individuo es consumido por la suposición “Soy feo.” Estos desórdenes ocurren en sujetos quienes han llegado a creer que algunos de sus conflictos o problemas psico-sociales serán resueltos si ellos pueden cambiar la manera en que ellos se ven ante otros. Tales ideas funcionan como pasiones gobernantes en las mentes de los sujetos y tienen a ser acompañadas por un argumento solipsístico.[1]

Para los transgénero, este argumento sostiene que el sentimiento que uno tiene sobre el “género”  es un sentido subjetivo que, estando en la mente de uno, no puede ser cuestionado por otros. El individuo comúnmente busca no sólo la tolerancia de la sociedad de esta “verdad personal” sino la afirmación de ella. Aquí descansa el apoyo para la “igualdad transexual,” las demandas para que el gobierno pague por los tratamientos quirúrgicos médicos y por el acceso a todos los roles y privilegio es públicos basados en sexo.

Con este argumento, los defensores de los trasgénero han persuadido a muchos estados—incluyendo California, Nueva Jersey y Massachusetts—para aprobar leyes vetando a los psiquiatras, incluso con permiso de los padres, que busquen restaurar los sentimientos naturales de género de un menor transexual. Que el gobierno puede inmiscuirse en los derechos de los padres de buscar ayuda en guiar a sus hijos indica lo poderosos que estos defensores se han vuelto.

¿Cómo responder? Los Psiquiatras obviamente deben enfrentar el concepto solipsístico de que lo que está en la mente no puede ser cuestionado. Desordenes de conciencia, después de todo, representan el dominio del psiquiatra; declararlos fuera de los límites eliminaría el campo. Muchos recordarán ahora, en los 90’s una acusación de abuso sexual por padres de niños que fue considerada incuestionable por los solipsistas de la locura de “memoria recuperada.”

No lo escucharás de los que están defendiendo la igualdad transexual, pero estudios de seguimiento controlados revelan problemas fundamentales con este movimiento. Cuando los niños quienes han reportado sentimientos transexuales se les dieron seguimiento sin tratamiento médico o quirúrgico tanto en la Universidad Vanderbilt y la Clínica Portman en Londres, 70%-80% de ellos espontáneamente perdieron esos sentimientos. Un 25% persistieron en dichos sentimientos; que diferencia a los individuos que no los perdieron sigue siendo una incógnita.

Nosotros en la Universidad John Hopkins—que en los 1960s fue el primer centro médico Americano en aventurarse en la “cirugía de re-asignación de sexo”—lanzamos un estudio en los 1970s  comparando los resultados de la gente transexual quienes tuvieron la cirugía con aquellos que no. La mayoría de los pacientes tratados quirúrgicamente se describieron a ellos ismos como “satisfechos” por los resultados, pero sus subsecuentes ajustes psico-sociales no fueron mejores de los que no fueron operados. Así que en Hopkins dejamos de realizar la cirugía de reasignación de sexo, ya que producir a un paciente “satisfecho” pero todavía con problemas no parecía ser una razón adecuada para amputar quirúrgicamente órganos normales.

Ahora parece que nuestra decisión de hace tanto fue una decisión sabia. En 2011 un estudio del Instituto Karolinska en Suecia arrojó los resultados más útiles hasta hoy respecto a la transexualidad, evidencia que debería mover a los defensores del movimiento a hacer una pausa. El estudio a largo plazo—cerca de 30 años—siguió a 324 personas quienes tuvieron cirugía de reasignación de sexo. El estudio reveló que a partir de los 10 años posteriores a la cirugía, los transgénero empezaron a experimentar dificultades mentales crecientes. Todavía más asombroso, su mortandad por suicidio se incrementó 20 veces por encima de la población no transgénero. Este resultado perturbador todavía no tiene explicación pero probablemente refleja el reciente sentido de aislamiento reportado por los transgénero de más edad después de la cirugía. La alta tasa de suicidios reta la prescripción de cirugía.

Hay subgrupos de los transgénero, y para ninguno la “reasignación” parece apta. Un grupo incluye prisioneros varones como el Soldado Bradley Manning, preso por compartir secretos de seguridad nacional quien ahora desea ser llamado Chelsea. De cara a sentencias largas y los rigores de la prisión para hombres ellos tienen un motivo obvio para querer cambiar de sexo y por tanto de prisión. Dato que ellos cometieron crímenes como hombres, ellos deben ser castigados como tales; después de servir su tiempo, ellos serán libres de reconsiderar su género.

Otro subgrupo consiste de hombres jóvenes y mujeres susceptibles a la sugerencia de que “todo es normal” de la educación sexual, amplificada por grupos de chat en internet. Estos son los sujetos transgénero más parecidos a los paciencia de anorexia nerviosa. Ellos son persuadidos de que buscar un cambio físico drástico borrará sus problemas psico-sociales. Consejeros de “diversidad” en sus escuelas, justo como líderes de culto, pueden alentar a estas personas jóvenes a distanciarse de sus familias y seguido ofrecen consejo en cómo derribar argumentos contra tener una cirugía transexual. Los tratamientos aquí deben iniciar con remover a la persona joven del ambiente sugestivo y  ofrecerles un mensaje contrario en terapia familiar.

Luego está el subgrupo de los muy jóvenes, comúnmente niños pre pubescente quienes notan distintos roles sexual en la cultura y, explorando como encajar, empiezan a imitar al sexo opuesto. Doctores mal encaminados en centros médicos incluyendo el Hospital Infantil de Boston han empezado a intentar tratar el comportamiento al administrar hormonas que retrasan la pubertad para que así las cirugía de cambio de sexo sean menos caras—aunque las drogas traban el crecimiento de los niños y hay riesgo de causar esterilidad. Dado que cerca del 80% de tales niños abandonarían su confusión y crecerían naturalmente a la vida adulta si no son tratados, estas intervenciones médicas se acercan al abuso infantil. Una manera mejor de ayudar a estos niños: con padres devotos.

En el corazón del problema está la confusión sobre la naturaleza de los transgénero. El “Cambio de sexo” es biológicamente imposible. La gente que se realiza la cirugía de reasignación de sexo no cambia de hombres a mujeres o viceversa. En su lugar, ellos se convierten en hombre feminizados o mujeres masculinizadas.  Argumentar que es un asunto de derechos civiles y alentar la intervención quirúrgica es en realidad el colaborar y promover un desorden mental.

Dr. McHugh, anterior psiquiatra en jefe en el Hospital John Hopkins, es el autor de “Try to Remember: Psychiatry’s Clash Over Meaning, Memory, and Mind” (Dana Press, 2008).

El presente artículo es traducción del original en inglés que fue publicado en el Wall Street Journal:http://www.wsj.com/articles/paul-mchugh-transgender-surgery-isnt-the-solution-1402615120

[1] De la expresión latina “solus ipse” (sólo uno mismo, sólo yo). Término con el que se designa toda doctrina según la cual resulta imposible ir más allá de la propia conciencia (o de los contenidos de conciencia) por lo que resulta imposible conocer algo más que el propio “yo”, al que se considera la única realidad evidente y absoluta. [Anotación del traductor]

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30 de Abril: Celebrando a los Angelitos……

Llego el día del niño.  Y como se volverá costumbre, me toca despotricar contra las celebraciones exageradas, idealistas de nuestra nación. Es increíble la cantidad  de cosas que festejamos en México. Pero lo más increíble es la manera en que festejamos a ciertas personas cada año. En este caso a los niños.

¿Crees que soy un viejo amargado, sin familia, sin vida, sin nada que hacer? Bueno, tal vez le atines a tres de cuatro. Si tengo familia, tengo esposa y dos hijas preciosas que me brindan muchas alegrías. Pero festejar lo bueno de mis hijas no me ciega a lo malo de mis hijas. Es como cuando eres patriota y sigues criticando a tu patria. Ser un patriota auténtico no borra la necesidad de criticar. Al contrario la obliga. Lo mismo sucede con la cuestión de la paternidad y maternidad reales.

Pero bueno, ya divague… ¿Crees que soy un amargado? Toma nota tú del tipo de mensajes que mandamos cada día del niño. Las cosas que decimos sobre la infancia. Sobre los niños. Toma nota de lo que se dice y la frecuencia con que se dice. Esta es mi lectura:

“Los niños son buenos. Ellos son puros. Encarnan lo mejor de la humanidad. Ellos son el futuro de nuestras naciones y de nuestro planeta. Tenemos mucho que aprender de ellos. Cuando hacen algo malo es sencillamente porque algún adulto estuvo involucrado. Si tan sólo los dejamos ser, harán de este mundo algo mejor. No les pongamos obstáculos, no los limitemos, liberemos sus potencialidades, etc., etc. etc. y más etc.”

Y la jerga pro-niñez sigue y sigue y sigue en un discurso positivo-optimista-idealista sin fin que a mí la verdad me aturde. ¿Estoy en contra de celebrar a los niños? No. Estoy en contra de enseñarles a los niños que son más especiales de lo que realmente son. O más bien, estoy en contra de festejarnos a nosotros mismos de un modo que no corresponde con la realidad.

SUPER INTELIGENCIA INFANTIL Y DOBLE MORAL

Para empezar, no podemos continuar en este acto de adoración a la niñez humana sin caer en doble moral. Los que ya me han leído saben que puedo tolerar prácticamente cualquier cosa, excepto la doble moral, lo cual es una frase bonita para llamar a la hipocresía, los argumentos conveniencieros y la mentira dulzona sólo para quedar bien ante los demás.

¿Por qué—pregunto—si los niños son tan pero tan buenos, inteligentes y tenemos tanto que aprender de ellos, no les dejamos las riendas del hogar y de la sociedad? Es decir. No vivimos así. Tú no les dejas a tus hijos dirigir tu casa porque en el fondo  tú sabes que ELLOS no tienen la capacidad, sabiduría, inteligencia para hacerlo. Tú diriges sus vidas. No ellos la tuya. Si vamos a ser gente honesta entonces tenemos dos caminos: Uno. Los niños son tan buenos y  tan pero tan creativos e inteligentes, que tú de manera práctica los dejas dirigir sus propias vidas, y no sólo sus vidas. También la tuya. Si ellos son todo esto que decimos también preguntémosles cómo deberían ser las escuelas y sus reglas y sigamos al pie de la letra lo que estos pequeños ángles nos guian.  Pongamos niños en los puestos de gobierno para que nos dirijan con su inocencia e inteligencia hacia una nueva era de armonía y bienestarl social. ¿No te agrada la idea? Supuse que no.

Entonces tomemos la segunda alternativa, le seguimos diciendo a nuestros niños cómo deben vivir, pero nos quitamos de exageraciones. Aceptamos la realidad de que nuestros niños ni son tan buenos, ni tan inteligentes, ni tan inocentes como proclamamos cada 30 de Abril a los cuatro vientos de las redes sociales. Eso para empezar.

LAS REALIDADES DE LA VIDA

Por otro lado, hagamos un pequeño viaje en el tiempo a tu propia niñez “angelical.” Repasa tus primeros 10 años de vida y dime tú. ¿Mentiste? ¿Robaste? ¿Heriste? ¿Insultaste? ¿Pusiste apodos? ¿Hiciste cosas que tus padres claramente te enseñaron a no hacer? ¿Hiciste cosas que nunca viste a tus padres hacer? Lo más probable es que contestes que sí al menos a la mitad de estas preguntas. La realidad es que fuiste niño. Y aún sin la influencia de otras personas, hiciste cosas que estuvieron mal. Bueno, te tengo noticias. Tus hijos (si tienes hijos), están hechos de lo mismo que tú.  ¿Por qué entonces cuando te citan de la escuela los defiendes como si fueran, no sé, la Madre Teresa, el Papa Juan Pablo, o algún otro tipo de ser inmaculado, angelical, puro y sin mancha?

“Mi hijo no dice mentiras.” Dice el padre de familia promedio cuando se le cita en la escuela (y eso incluye a los maestros cuando suceden ser llamados a la escuela). ¿Por qué los padres hacemos esto? ¿Por qué nos mentimos a nosotros mismos?  Digo. No se trata de que  aceptes que tú hijo es un mentiroso. Pero si se trata de aceptar que tu hijo es 100% capaz de mentir. Aceptar que tus hijos no son blancas palomas. Tú fuiste niño y mentiste. Tus hijos no son diferentes.

Pero las mentirillas son sólo la punta del iceberg. ¿Qué hay de los niños que matan a otros niños en la escuela? Ahhh inmediatamente decimos “Fue culpa de la maestra de grupo que no estaba en el salón con ellos. Aquí en Tamaulipas eso fue lo que se dijo. “El director tiene la culpa, porque él está a cargo de la escuela.” “No, claro, la culpa es de los padres que no les enseñan con el ejemplo.” Y la lista sigue y sigue y sigue. Cuando en Cd. Victoria un par de niños mataron a otro, jugando a rebotarlo contra la pared, ninguno de ellos fue mandado a la cárcel como lo marca nuestro código civil. Ellos fueron mandados a terapia para que superaran “su trauma.” ¿Por qué mandas a terapia a los culpables de un delito tan grave como este? Porque nuestra mentalidad moderna y progresista nos dice que un par de niños asesinos no son culpables sino víctimas. Víctimas de la sociedad, víctimas de hogares disfuncionales, víctimas de los malos programas de la SEP. Nos resistimos a traer ante la justicia a niños porque nos resistimos a una idea que llevamos décadas tratando de olvidar. La idea de que los niños puedan hacer algo malo. La idea de que niños aún con buenos padres tomen decisiones malas, conociendo lo que puede pasar y pasará. Nos resistimos a la idea de que nuestros hijos puedan ser culpables de cometer actos detestables, con pleno conocimiento de causa. Y como nos resistimos a la maldad en la edad temprana, sencillamente ha dejado de ser un concepto agradable a nuestro paladar. Mejor buscamos otras causas, otras razones para poder evitar enfrentarnos con la realidad de que nuestros hijos pueden hacer y comunmente hacen cosas malas.

Si el niño anda brincoteando por todo el salón, ha de ser porque es hiperactivo—a pesar de que este famoso déficit de atención ha sido cuestionado por psiquiatras en todo el mundo, y si existe, no es tan común como nosotros lo hemos popularizado.  Si el chamaco abusa de otros en la escuela, pues ha de ser porque en casa no le ponen atención—se nos olvida que las razones o causas para una mala conducta no constituyen una justificación para la mala conducta. Un hombre adulto que asesina a otro, puede dar mil y un justificaciones, y tales argumentos pueden ser tomados en cuanto para ser agravantes en su juicio. Pero jamás podrán eximir al culpable de lo que ha hecho. Es lo mismo con los niños. Probar que hubo una razón—no es probar que existe la inocencia.

En mi vida como maestro me he tomado con niños y adolescentes que mienten, roban, insultan, amenazan, golpean, intimidan, etc., etc., etc. Agrégale lo que quieras.

Por cierto, también me he topado con niños provenientes de hogares donde son muy maltratados, y sin embargo, aprenden a comportarse. ¿Por qué? Porque ellos eligen no cobijarse bajo el amparo de la justificación.

¿DEBEMOS CELEBRAR LA NIÑEZ?

Claro. Por supuesto. Hay muchas cosas preciosas en la niñez. Pero no confundamos el celebrar la niñez, con idolatrar la niñez. Mucho menos dejemos que este espíritu exageradamente optimista sobre nuestros niños nos vuelva ciegos a sus inclinaciones y a sus malas acciones. Si nos cegamos a sus errores ¿cómo podremos ayudarlos realmente? De lo que yo estoy hablando es sencillamente de madurez por parte de nosotros que nos decimos adultos. Seamos maduros. Seamos mesurados. Nuestros niños no son ángeles. En todo caso, son ángeles caídos, que necesitan padres con ojos bien abiertos, para poder ayudarlos a hacerse responsables de sus pensamientos, sentimientos y conductas, en vez de inflarlos con dosis extra e ilimitadas de supuesta inocencia e ingenuidad.

México: Paraíso del Político Mediocre

Es tiempo de elecciones en mi estado, y pronto será tiempo de elecciones a nivel nacional. Y como siempre, abundan las promesas de campaña, y sus subsiguientes críticas y decepciones. No voy a criticar dichas promesas. Más bien quiero criticar el suelo del que surgen esas promesas. Una de las raíces que nos tienen hundidos en la anarquía y en el retraso económico.

¿De qué están los políticos intentando salvarnos cada período de elecciones?

Mi cuestionamiento va más allá de si las promesas que los políticos nos hacen son verdaderas o falsas. Dependiendo de tu edad y nivel escolar, tú y yo podemos tener diferentes grados de pesimismo y optimismo respecto a dichas promesas. Claro, si eres uno de los achichincles de la campaña en vigor, es tu trabajo decir que “tu gallo” si va a cumplir con lo que promete. Pero fuera de los que promueven a su partido por intereses personales, los demás ya estamos bastante grandecitos para saber que nuestra expectativa de cumplimiento va de lo bajo a lo mediocre. Eso no es lo que quiero discutir.

Lo que yo quisiera que pensáramos un momento es en el contenido sustancial de dichas promesas. Me parece a mí que las promesas  que los políticos hacen, y aún el cumplimiento de algunas de ellas refleja lo que los mexicanos estamos esperando de nuestros gobernantes y si esas son nuestras expectativas, realmente estamos en problemas.

En mi opinión, incluso cuando los gobernantes han llegado acumplir algunas de sus promesas, creo que nos hemos acostumbrado a esperar, pedir y agradecer ciertas situaciones que en realidad deberían molestarnos.

DESPENSAS PARA LOS VIEJITOS

Tomemos un ejemplo “positivo.” El Peje cuando fue el gobernante del D.F. implementó un programa de ayuda a los ancianos. Si no me equivoco las personas de la tercera edad, recibían una pensión mensual de ayuda como parte del gobierno. Obviamente los ancianitos se pusieron felices. Muchos de nosotros vemos en esa acción un parteaguas político, garantía de que el Peje es el bueno, y de que si él fuera presidente entonces las cosas irían mejor en toda la federación.

No dudo de que lo haya hecho. Tampoco dudo de que lo haría.  Tengo problema con que esto nos haga felices. Tengo problema con que esperamos tan poco de nuestros gobiernos. La cuestión es esta: ¿Por qué los ancianos tienen que depender de una ayuda gubernamental para poder cubrir algunos gastos necesarios para la vida? ¿Por qué no tienen ellos una pensión que les ayude a vivir dignamente? En resumen ¿Cuál es el origen de esta problemática social?

Algunos de ellos quizá nunca laboraron para una empresa que les diera una pensión. Quizá otros si lo hicieron pero las leyes laborales no les favorecieron. Pero…¿acaso no pudo en su momento el Gobierno implementar un sistema de penciones voluntarias para los no contratados formalmente? ¿No puede el gobierno crear leyes que hagan a las empresas pensionar dignamente a sus empleados? Yo creo que si. Y es ese tipo de iniciativas y leyes las que deberíamos esperar de nuestro gobierno.

Pero no. Esperamos una solución inmediata, temporal, que en realidad no es una solución. Es como tratar de darle a la gente paracetamol para que se cure de cáncer. Si realmente deseamos un país grande, debemos esperar más de nuestro gobierno. Soluciones de fondo. Oportunidades de empleo dignas. Leyes justas para el trabajador. Sistemas de seguridad social suficientemente eficaces para el ahorro voluntario, etc., Pero esperamos muy poco, demasiado poco de nuestro gobierno. Tan poco esperamos que cuando el gobierno hace algo en beneficio de algún grupo vulnerable, lo elevamos a Santo Mesías Salvador de los pobres mexicanos. Se nos olvida que no estaríamos así si no fuera por la mala administración de nuestros recursos, la injusticia social, y la corrupción a nivel nacional que le permite a las empresas hacer lo que les de la gana. Ver a un anciano mendigar para comer da rabia. Ver a un anciano recibir limosna del gobierno nos hace a muchos felices. No debería ser así. El anciano no debería mendigarle a nadie.

¿NO SERÁ QUE ESTO CONVIENE A LA CLASE POLÍTICA MEXICANA?

Así que me pongo a pensar–¿qué escenario más conveniente para la perpetuación de la clase política mexicana, que un país tan hundido que se conforma con poco? ¿Qué situación pudiera ser mejor para el tipo de candidato que estamos acostumbrados a ver, que un pueblo que espera migajas? Con el tipo promedio de ciudadano que somos los mexicanos, no es sorpresa que año con año, elección tras elección, el político nos siga haciendo las mismas promesas, con discursos repetidos sobre las mismas problemáticas y ofreciendo lo mismo de siempre. Aún si lo cumplieran, deberíamos tener un problema con esto. Deberíamos indignarnos por lo poco que prometen. Deberíamos sentirnos indignados incluso cuando cumplen, porque es poco. Deberíamos indignarnos por el tipo de apoyos que esperamos de ellos.

Otro ejemplo de nuestras bajas expectativas es el famoso programa programa “oportunidades.” Rebautizado por diversos gobiernos e implementado de diversos modos cada trienio  o sexenio. Becas para que puedas mandar a tus hijos al kinder. Becas para ayudarte a que mandes a tus hijos a la primaria. Nuevamente parchecitos que simulan ser soluciones. ¿Por qué necesito que el gobierno me de dinero para comprarle cuadernos a mi hija de kinder? ¿Por qué mi economía está tan mal que requiero de un “apoyo” gubernamental para que mi hija de primaria tenga uniforme? ¿Es esto una ayuda? Yo no creo que lo sea. ¿No sería mejor que el gobierno nos diera educación de calidad y trabajos dignos que paguen lo suficiente para que no tengamos que andar mendigando becas? ¿No sería lo adecuado que cada mexicano mínimo tenga lo suficiente para mandar a sus hijos a la escuela pública sin requerir de los “apoyos” gubernamentales”?

El político mexicano cada cierto tiempo promete y en el mejor de los casos cumple lo que el mexicano espera; Pero lo que el mexicano promedio espera es muy poco. El mexicano promedio espera que el gobierno le “regale” soluciones temporales a problemáticas que el mismo gobierno ha creado o que si bien no ha creado, no se ha preocupado por solucionar. No a fondo, no atacando los vicios radicales del sistema gubernamental.

Este es un escenario ganar-ganar par el político/gobernante mexicano porque tiene la chamba fácil. Por un lado no soluciona las problemáticas de fondo del país. Por el otro le promete al mexicano promedio aliviar algunos de los síntomas que sufre. A veces le cumple. Cuando le cumple, recibe la gratitud incondicional de personas a las que al final del día no les hizo ningún favor—porque les dio paracetamol cuando debería darles quimioterapia. Si no cumple, está bien. Tiene la chamba asegurada, porque siempre van a necesitar a alguien como él para seguir haciendo las mismas promesas  que no se cumplen. O incluso, para seguirles cumpliendo, pero jamás ofreciendo verdadero remedio para los males que aquejan a la población mexicana.

México, con sus bajas expectativas, es un paraíso para los políticos mediocres. Ambicionamos muy poco. Evaluamos el éxito o fracaso de nuestros gobernantes con estándares paupérrimos. Mientras nuestras expectativas de vida para el país sigan siendo tan pequeñas nos seguiremos conformando con las mismas promesas pequeñas, o incluso con los mismos cumplimientos pequeños que no alivian sino sencillamente nos prolongan la vida para seguir esperando al siguiente Mesías Político. Es el cuento de nunca acabar.

Deberíamos esperar más. Debemos pedir más. Debemos exigir más. Mucho más.

No. No es una ridiculez. Otros países en peor estado que México se han superado. No existe el gobierno perfecto pero si existen los gobiernos más o menos decentes. Hay países con menos recursos que nosotros que han crecido y nos han dejado atrás.

Si no creemos que sea posible para México, entonces, mi tésis es correcta: Hemos sido programados para esperar poco, pedir poco, y a no exigir nada.  Entonces efectivamente México es, y seguirá siendo, el paraíso del político mediocre—al parecer el programarnos para la mediocridad, esa si es una chamba que el político mexicano ha cumplido al cien por ciento.

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“Es genético….”

¿Si comprobáramos que la Pederastía es un desorden genético le darías chance a los Pederastas de “ser quienes son?

La pregunta la hago porque vivimos en un tiempo donde utilizamos argumentos de manera convenienciera. De hecho más que tener un problema con ciertos grupos de personas, yo personalmente, tengo un problema con cierta forma de pensar. O más bien, tengo un problema con cierta forma de no pensar en las consecuencias de nuestras filosofías de vida.

Tomemos por ejemplo, la comunidad LGBT. Por décadas la televisión nos ha estado diciendo hasta morir que todo esto es perfectamente normal. Para ello se han utilizado un cierto número de argumentos. De hecho siendo franco, tengo más problema con los argumentos que con dicha comunidad. Pero sucede que precisamente alrededor de estos asuntos que he escuchado una de las más grandes cantidades de argumentos falsos, argumentos ilógicos, argumentos que no siguen, e incluso argumentos ridículos.

Cierto y debo ser parejo, tengo que reconocer que mucha gente religiosa y conservadora también ha ofrecido grandes cantidades de argumentos falsos, argumento ilógicos, argumentos que no siguen, y argumentos ridículos. También en su momento lidiaré con ellos. Pero hoy quiero lidiar con uno de los más viejos argumentos respecto a la identidad LGBT. El argumento de “Es Genético.”

Para empezar, no es el único argumento ofrecido. Al parecer ni siquiera todos los miembros de dicha comunidad están de acuerdo si su estilo de vida es de orden genético o no. Algunos de ellos y/o personas que los apoyan dicen categóricamente que esto es una cuestión de “preferencia,” y no una cuestión genética. Yo estoy de acuerdo con tal aseveración. Pero sólo para propiciar el debate y el diálogo, transitemos por el argumento y veamos si realmente se sostiene.

El argumento de que es genético establece ciertas conclusiones que no son ciertas porque tiene al menos una falsa premisa.

  • Ser homosexual/bisexual/transexual[1] es una cuestión genética.
  • Todo lo que sea genético es algo normal y bueno
  • Por lo tanto, ser homosexual/bisexual/transexual es algo normal y bueno.

El argumento falla porque al menos su premisa 2, es falsa. Algunos argumentaríamos que la premisa 1 también lo es. Pero tú y yo sabemos que eso es debatible. Al mismo tiempo tú y yo sabemos que la premisa 2 es falsa. ¿Cómo lo sabemos?

Primero, existen cuestiones genéticas y/o cromosómicas[2] que producen resultados que no deseamos en el desarrollo de un ser humano. Enfermedades son transmitidas genéticamente. Mi hija puede padecer una afección cardiaca porque yo la padezco. Tú hijo puede ser más propenso al cáncer porque hay antecedentes familiares. Cuando te das cuenta de que esto es verdadero, ¿qué haces? ¿Te rindes a la afección cardiaca o al cáncer? ¿Alientas a las personas a ‘ser lo que son’? No. De hecho combates tales enfermedades de transimisión genética. Tú realmente no quieres que tús hijos vivan con eso.

Eso es por el lado de las enfermedades transmitidas genéticamente. ¿Qué hay de otro tipo de comportamientos que pudieran ser de carácter hereditario? ¿El alcholismo? ¿La violencia? ¿Ser neurótico? Existen médicos e investigación que argumentan que las adicciones y otro tipo de comportamientos dañinos también son transmitidos genéticamente.

Si tú hijo es propenso a la violencia y al alcoholismo, ¿Le invitas a ser quien es? ¿Dejas de juzgarlo y aceptas que golpee a sus hijos y que se intoxique cada vez que pueda? Lo que comunmente hacemos con tales personas es buscarles ayuda.  Tú no quieres que tus hijos sean adictos o violentos, sin importar que esto sea genético o no.

¿Y si demostráramos que la Pederastía es algo “genético”? ¿Dejarías de juzgar a y condenar a los que laa practican? ¿Dejarías de pedir justicia para los afectados? ¿Pedirías que dejáramos de ver a los pederastas más como víctimas y menos como delincuentes? Eso es lo que deberías hacer si aceptamos la premisa de que todo comportamiento producto de la genética es algo bueno y normal.

Pero me parece que probablemente no lo haríamos. Probablemente seguríamos diciendo que la pederastía es algo malo, y que independientemente de la genética, lo mismo que los alcohólicos, los drogadictos, los neuróticos, los psicópatas , y demás, dichas personas tendrían que aprender a reprimir sus conductas.

Pero con la homosexualidad/bisexualidad/transexualidad y muchas otras conductas más, simplemente hemos tomado un camino diferente. Nos parece que tales comportamientos son completamente aceptables porque hemos decidido que así sea. Cuando el argumento genético es favorable, lo utilizamos para afirmar esa postura. Cuando utilizamos el mismo argumento para “volver normal” comportamientos que no son aceptables para nosotros, entonces lo dejamos de lado. Es decir, somos culpables de hipocresía y doble moral.

Eso quiere decir, que en realidad el argumento de la genética no es un argumento. Más bien es un pretexto. Realmente sale sobrando si la homosexualidad es genética o no. Tú ya decidiste que es aceptable y eso nadie te lo va a sacar de la mente. Mañana podrían demostrarte que no es genético y tú vas a tomar como bandera otro argumento que complazca tu visión de la homosexualidad y otras preferencias. Tal vez te refugies en el argumento del amor y la libertad personal. Tal vez te refugies en el argumento de que tal conducta no daña a terceros.  El detalle es justificar la forma en que piensas. Si quieres puedes hacer eso. Bajo nuestro Estado Derecho tienes derecho así y si quieres a vivir de esa manera, incluso si las razones qu utilizas para justifcarte no son verdaderas razones.

¿Es todo producto de la genética algo bueno, normal y deseable?  Si así es, dejemos de atender padecimientos médicos en la gente que sean producto de su mapa genético—pues eso sería llamar malo a lo bueno. Si así es, dejemos de recluir en prisiones y hospitales psiquiátricos a quienes sencillamente son victímas de su ADN y dejémoslos ser quienes son. O tomemos un camino más sano: aceptemos que las razones por las que hemos abrazado la postura de que las preferencias sexuales no tradicionales son perfectamente aceptables por ser de carácter genético, en realidad no tienen nada que ver con la ciencia.

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[1] Aquí podríamos también añadir cualquier número de categorías, por ejemplo, la poligamia.

[2] Algunos de hecho afirman que el asunto de la sexualidad no es un asunto genético sino cromosómico . Si es así aplica el mismo principio

 

ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS DEJAN DE LUCHAR CONTRA SU ALCOHOLISMO

 

Teporocho, Jalisco. 27 de Marzo del 2016. “Los grupos de Alcohólicos Anónimos están vías de extinción,” declaró el presidente nacional de la organización, “y ya era tiempo, y es bueno que así sea.”

Prosiguió: “Todo el mundo hoy reconoce que el camino del juicio y la condenación es un camino de hipocresía. Los alcohólicos anónimos, ya no seremos más anónimos. Amamos el alchohol. Por lo tanto, tenemos derecho a vivir con lo que amamos. Además algunos estudios científicios demuestran que el alcholismo se hereda y que hay una predisposición genética a ser alcohólico. ¿Por qué voy a negar lo que soy, lo que somos? Sólo porque la gente fanática de este país con su ignorancia e intoleranciacia nos quiere tachar no significa que debamos avergonzarnos de lo que somos. Somos alcohólicos, y vamos a beber y mucho, péseles a quien le pese.

El Sr. Juan G. Pérez ex-miembro de Alcohólicos Anónimos agregó: “Yo crecí en una familia super religiosa. Me enseñaron que ser alcohólico era algo malo. Así que por años intenté luchar contra mi alcoholismo. Pero después me dí cuenta de que esto era lo que yo quería, lo que yo amaba. Me resistí, pero finalmente tomé una decisión. Ser lo que soy. Soy alcohólico. Amo el alcohol. Para agarraralcoholics-anonymous valor–me embriagué–y entonces  le dije a mi familia la verdad de mi alcoholismo y les pedí su respeto a mi estilo de vida y mi preferencia. Hasta la fecha no me hablan y me duele mucho, pero yo me siento libre, porque vivo mi vida sin secretos.”

La defensora de los Derechos Humanos en Teporocho se pronunció en firme apoyo a los derechos humanos de  los alcohólicos: “Toda persona en nuestro país es libre de autodeterminarse. Tan sólo miremos al ex-Sr.Jenner. Él dijo soy mujer. Es lo que soy. Ahora es la Sra. Caitlyn Jenner, y eso no se discute. De igual modo los alcohólicos pueden autodeterminarse y exigir que su identidad como alcohólicos sea respetada. Estamos de hecho trabajando para que desaparezcan del código civil del Estado las referencias despectivas al alcoholismo como “ebrio consuetudinario,” y las penas y restricciones aplicadas a los alcóholicos, ya que esos modos de represión ya no caben en una cultura democrática.”

Se dice que algunas asociaciones civiles y religiosas estaban planeando hacer una película presentando al alcholismo bajo una luz negativa, pero que la producción está en stand by debido a las fuertes reacciones agresivas a favor del movimiento Alcohólicos Libres y Sin-Vergüenza.

 

SOY GAY Y ME OPONGO AL MATRIMONIO GAY

El matrimonio gay ha ido de lo impensable a una realidad en un abrir y cerrar de ojos. Una encuesta del Washington Post/ABC News muestra que el apoyo para el matrimonio gay ahora es de 61 porciento–lo más alto hasta la fecha. La Suprema Corte escuchará argumentos en el caso que muchos observadores creen dará el golpe final a aquellos buscando prevenir la redefinición del matrimonio. Por cualquier medio, la pelea se acabó. El matrimonio gay ha ganado.

Como un hombre gay de 30 años, uno esperaría que yo estuviera en un éxtasis. Después de todo, estoy en la edad donde la gente tiende a sentar cabeza y casarse. Y no hay nada en este mundo que quisiera más que ser padre y crear una familia. Sin embargo no puedo hacerme celebrar el triunfo por el matrimonio entre personas del mismo sexo. Muy en lo profundo, sé que cada Americano, gay o heterosexual, ha sufrido una gran pérdida por esto.

No estoy solo en pensar en esto. El gran secreto en la comunidad LGBT (Lésbico Gay Bisexual y Transexual) es que hay un número significativo de gays y lesbianas quienes se oponen al matrimonio entre personas del mismo sexo, y aún un más grande número que es ambivalente. No nos escucharás hablarlo en voz alta porque los activistas gays de derecha (la mayoría de los cuales son heterosexuales) tienen una historia de pisotear viciosamente cualquier muestra de individualismo dentro de la comunidad gay. Pedí publicar est artículo bajo un pseudónimo, no por temor al acoso por los conservadores Cristianos, sino porque yo sé que este artículo me hará un blanco de la Gaystapo.

El Matrimonio es Más que un Contrato

Las ruedas del Carro Alegórico de mi orgullo se cayeron en el momento en que me dí cuenta de que el argumento en apoyo para el matrimonio gay está predicado sobre una audaz mentira: la mentira de que las relaciones entre los del mismo sexo son inherentemente iguales a las relaciones heterosexuales. Sólo toma un momento de pensamiento objetivo para darte cuenta de que la unión entre dos hombres o dos mujeres es drásticamente diferente a la unión entre un hombre y una mujer. Es tiempo de darnos cuenta de esta verdad básica y dejar de pretender que todas las relaciones son creadas iguales.

¿Por qué el gobierno fue invitado a regular los matrimonios pero no otras relaciones interpersonales, como la amistad? Esta inequidad inherente es comúnmente pasada por alto por los defensores del matrimonio gay porque carecen de un entendimiento fundamental de lo que el matrimonio realmente es. Parece como si la mayoría de la gente viera el matrimonio como un poco más que un contraro de amor. Dos personas se enamoran, están de acuerdo en estar juntos (por un tiempo, al menos), entonces firman sobre la línea punteada. Si el matrimonio es sólo un contrato de amor, entonces seguramente las parejas del mismo sexo deben ser dejadas participar en esta insititución. Después de todo, dos hombres o dos mujeres son capaces de amarse uno al otro tanto como un hombre y una mujer.

Pero este entendimiento insípido del matrimonio deja muchas preguntas sin respuesta. Si el matrimonio es un poco más que un contrato de amor, ¿por qué necesitamos al gobierno involucrado? ¿por qué fue el gobierno invitado a regular los matrimonios pero no otras relaciones interpersonales, como la amistad? ¿Por qué cada religión sostiene que el matrimonio ha de ser sagrado y una institución divina? Seguramente el matrimonio debe ser más que un contrato de amor.

El Gobierno Está Involucrado en el Matrimonio Porque Hace Bebés

Las personas han olvidado que el aspecto definitivo del matrimonio, lo que hace del matrimonio matrimonio, es la complementaridad sexual de la gente involucrada. El matrimonio es comúnmente y correctamente visto como una institución enraízada en la tradición religiosa. Pero la gente a veces olvida que también está basado en la ciencia. Cuando una pareja heterosexual tiene sexo, una reacción biológica puede ocurrir que resulta en nueva vida humana.

El gobierno se metió en el asunto del matrimonio para asegurarse de que estas nuevas vidas sean creadas de una manera responsable. Esta capacidad de crear nueva vida es lo que hace al matrimonio especial. No importa cuando tratemos, las parejas del mismo sexo nunca seremos capaces de generar una nueva vida. Si tú encuentras este nivel de desigualdad ofensivo, pelea con la Madre Naturaleza. Redefinir el matrimonio para incluir a parejas del mismo sexo relega esta una vez noble institución a nada más que un pobre contrarto de amor. Esto daña a toda la sociedad al convertir el matrimonio, la base de la sociedad en un anacronismo sin significado.

Un Buen Padre Pone a sus Hijos Primero

Las relaciones del mismo género no sólo carecen de la habilidad de crear niños, sino que yo creo que también son ambientes sub-óptimos para criar a los niños. En un nivel personal, está fue una conclusión agonizante a la que finalmente tuve que llegar. Siempre he querido ser un padre. Daría casi cualquier cosa por la oportunidad de tener hijos. Pero la primera regla de la paternidad es que un buen padre pone las necesidades de sus hijos por encima de las propias–y cada niño necesita de una mamá y un papá. Punto. Nunca me podría perdonar por arrancar a un niño de su madre sólo para que yo pudiera egoístamente vivir mis sueños.

Las relaciones del mismo sexo, por definición, requieren que niños sean removidos de uno o más de sus padres biológicos y sean criados bajo la ausencia del padre o la madre. Esto difícilmente parece justo. Tanto de lo que hacemos como sociedad prioritiza las necesidades de los adultos sobre las necesidades de los niños. El Seguro Social y Medicare roban a los jóvenes para pagar a los viejos. La Affordable Care Act requiere que los jóvenes y saludables compren seguros para subsidiar el costo de los viejos y enfermos. Nuestras escuelas parecen más preocupadas con mantener a los sindicatos de maestros felices que con educar a nuestros niños. ¿No han sufrido los niños suficiente para hacer las vidas de los adultos más convenientes? Por una vez, sería agradable ver a nuestra sociedad poner las necesidades de los niños primero. Críemoslos en hogares donde puedan disfrutar tanto de mamá y papá. Les debemos eso.

En su médula, la institución del matrimonio tiene todo que ver con crear y sustentar familias. Por miles de años de civilización humana, las mentes más brillantes han sido incapaces de inventar una nueva alternativa. Sin embargo en nuestro orgullo nosotros asumimos que sabemos mejor. Los Americanos necesitan darse cuenta de que las relaciones del mismo sexo nunca serán iguales a los matrimonios tradicionales. ¿Y sabes qué? Para mí está bien.

Paul Rosnick es un pseudónimo.

El presente artículo puede ser encontrado en su original en: http://thefederalist.com/2015/04/28/im-gay-and-i-oppose-same-sex-marriage/

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LA DICTADURA DEL MOVIMIENTO GAY

Una de mis historias favoritas es El traje Nuevo del Rey. La historia narra cómo un habilidoso sastre le da una lección a un rey muy vanidoso al confeccionarle un traje que “sólo los inteligentes podían ver.” El rey movido por su vanidad, afirma verlo, así como todo su séquito. Igualmente cuando en paños menores sale a desfilar con su deslumbrante traje nuevo, todos los que “se creen inteligentes” afirman ver dicho traje. Hasta que un niño de inteligencia promedio grita lo que todos ya sabían: “¡El Rey está en calzones!”

Nos falta un niño como esos en México, para que nos demos cuenta de que nuestra cultura promedio, apoyada por nuestras leyes y celebrada en nuestros medios de comunicación, como “civilizada” y “progresista,” en realidad está en calzones.

No. No soy homofóbico. Desde niño he convivido con homosexuales. En mi propia casa trabajó uno que hasta a dormir se quedaba. Desde que trabajo he tenido compañeros de dicha preferencia y jamás ha sido motivo para insultos, pleitos u agresiones. Nunca me ha tocado ver a gente golpeando ni a gays ni a otros miembros de la comunidad LGBT,[1] pero considero mi deber defender a los que estén en desventaja y sé que no haría una excepción.

Habiendo dicho eso, creo que el movimiento LGBT puede y debe ser criticado. Creo firmemente que yo como ciudadano de esta nación tengo el derecho de hacerlo, y de exigir que la Ley ante la cual todos somos iguales resguarde dicho derecho. Esto es importante, independientemente de cuales sean tus creencias.

LA DICTADURA DEL  MOVIMIENTO GAY.

Hoy el movimiento LGBT se ha vuelto un movimiento intocable, donde se no se puede hacer ninguna crítica respecto a sus preferencias, el matrimonio, la adopción, la unificación de baños para respetar a los transexuales, etc. Ellos, seguidos por la comunidad y la cultura general se están encargando de convencernos de que ellos y nadie más tienen derecho a un cierto tipo de inmunidad, que por favor gente, ni siquiera el Presidente de nuestro país goza.

Todos los días miles, si no es que millones de personas, critican abiertamente la persona y oficio de nuestro presidente Enrique Peña Nieto. Algunos dentro de los límites de lo civilizado y algunos no. Sin embargo todavía quiero escuchar que alguno de sus defensores grite: “¡Peñafóbico!,” “Fanático religioso,” “retrógrada,” o decir, “en estos tiempos civilizados ya no estamos para estas cosas.” ¿Verdad que no? Por supuesto que no. Y está bien que así sea. Ser parte de una sociedad democrática donde todos somos iguales significa que toda persona, incluido el presidente, podemos ser blanco de la crítica y ser llamados a la rendición de cuentas. Si alguien se pasa de la raya, pues para eso están las cortes, para que el Sr. Peña ponga su demanda, si es que hay delito que perseguir. Pero eso no sucede y no sucederá. Los mexicanos tenemos derecho a expresarnos, pues TODOS tenemos los mismos derechos, aunque algunas de estas críticas sean sanas y otras mordaces.

¿Entonces—pregunto yo—por qué no vamos a poder realizar lo mismo con el tema del matrimonio gay? ¿Por qué no se me condena por criticar a Peña, pero si se me condena por oponerme a la adopción gay? ¿Por qué si se puede criticar a la SEP, al INE, y hasta al PAPA pero no puedo decir nada contra el movimiento LGBT porque todo se considera un insulto?

La respuesta es sencilla. El movimiento LGBT no quiere que los tratemos con igualdad. Lo que el LGBT y sus seguidores buscan es imponer un régimen autoritario donde se censure a los opositores. Si eres famoso y vendes ropa, a través del boicot comercial.[2] Si eres boxeador y tienes un jugoso contrato como Pacquiao, a través de la venganza económica.[3] ¿NO estás de acuerdo con el status quo? Entonces tomo mis canicas y me voy. Voy a humillarte y voy a hacer que te arrepientas. ¿Por qué? Porque toda crítica para el movimiento LGBT es según ellos, sinónimo de insulto.

Por cierto que Pacquiao no debió retractarse. Nike no debió haberle retirado el contrato, y si yo hubiera sido él, hubiera demandado a Nike, por discriminación a su libertad de creencia.  Pero claro, como ahora el establecimiento es pro-LGBT pues todos de acuerdo con que Pacquiao es un retrógrada fanático que bien merecido se tiene el incumplimiento de contrato por parte de Nike.

¿Qué es lo que sigue en México? ¿Me van correr del trabajo sólo porque no concuerdo con los principios de vida del movimiento LGBT? ¿Tengo que mantener mi libertad de creencia encerrada bajo llave o atenerme a las consecuencias?

Es chistoso, porque hasta donde yo conozco, México es un país donde todos, y no sólo una parte de la población por grande o pequeña que sea, tenemos derecho a la libertad de creencia, a la libertad de culto y a la libertad de expresión. La constitución política de los Estados Unidos Mexicanos, antes de prohibir la discriminación por preferencia sexual, ya prohibía la discriminación por creencias (y si, incluyendo las creencias religiosas).

Los que me conocen saben que profeso el Cristianismo—sin embargo no voy por la calle golpeando a cuanto ateo me encuentro—tampoco desestimo sus opiniones con calificativos como “imbécil o “estúpido,” o “retrógrada,” o “incivilizado.” Tengo derecho a mi libertad de culto y mi conciudadano ateo tiene derecho a no rendirle culto a nadie. Así es la Ley en México. Al mismo tiempo yo tengo derecho de expresar mi fe y lo que creo sin censura. Mi conciudadano ateo tiene el mismo derecho. Ni el ateo puede coartar mi libertad, ni yo puedo coartar la libertad del ateo. Puede que no concuerde con la filosofía de vida del ateo, pero eso no me da derecho de colocarle una venda en la boca para que no diga nada que ofenda mis religiosos oídos. Y a esta forma de vida, señores, se le llama vivir en de-mo-cra-cia. A esta actitud se le llama to-le-ran-cia. Yo tengo derechos, pero los demás mexicanos también los tienen.

Eso, aplicado al presente momento significa que no sólo los miembros de la comunidad LGBT y sus seguidores tienen derechos. Todos tenemos derechos. Y ¿qué creen? No solamente los oponentes del movimiento LGBT tenemos obligaciones. Los que que lo promueven también las tienen. Una de esas obligaciones es la de respetar mi libertad de expresión—y cuando digo respetar mi libertad de expresión no me refiero a que toleren lo que les conviene de lo que yo digo, ni tampoco estoy diciendo a que me dejen insultarlos en la calle. Pero lo que si tienen que dejar de hacer, es pretender que los demás no tenemos derechos. Tener la poquita humildad para entender que en este país no sólo hay gays, y los que están de acuerdo con ellos. También hay otros que no estamos de acuerdo con muchas de sus prácticas, y que tenemos todo el derecho de estar en desacuerdo.

Irónicamente, existen gays quienes por ejemplo, no aprueban ni el matrimonio gay ni la adopción gay.[4] Existen gays quienes consideran que los nuevos desarrollos en materia legal de hecho son un detrimento a la comunidad LGBT y que están perdiendo más de lo que están ganando.  Existen muchas feministas que ven en el movimiento transexual una afrenta a toda su lucha por dignidad.[5]¿Todos ellos también son homofóbicos?  El grueso de la comunidad LGBT diría, que si. Así que esta minoría que exige respeto a las minorías, es una minoría que discrimina a otras minorías, incluida una minoría dentro de su propio movimiento, sencillamente por no pensar como el resto de la minoría original. Qué loco ¿no?

FORMAS DE IMPONER LA DICTADURA

¿De qué manera ha logrado el movimiento imponer su Ley? A través de la legislación. Pelearon por que a sus relaciones (que no eran ilegales) se les diera reconocimiento. Se les dio la Ley de Convivencia. Pero no, eso no era suficiente. Tenían que redefinir el Matrimonio no sólo para ellos, sino para todos los demás mexicanos, así que pelearon el Matrimonio Gay, y lo consiguieron. Ahora van con su campaña mediática por la adopción gay. ¿Qué es esto sino la imposición de su estilo de vida? Callar a los demás mexicanos a través del ejercicio de la fuerza pública.

Ahora resulta que en EUA—y  para allá vamos—en  Washington un hombre puede entrar a un baño para mujeres donde hay niñas cambiándose, bajo la bandera de que es mujer, y ser protegido por el Estado.[6] ¿Quieres darles todo tipo de derechos que pidan? Un día de estos verás que no puedes darle a una parte de la población todos los derechos, sin al mismo tiempo volver vulnerable a otra parte de la sociedad. No les podemos dar todo lo que piden porque no están pidiendo ser iguales al resto de la población, sino ser superiores al resto de la población; moral y legalmente.

Les recuerdo que muchos horrores del a humanidad en algún momento fueron legales, como por ejemplo la esclavitud y la segregación racial. El que algo sea legal no termina con la discusión. Muchas cosas en la Historia han sido legales, luego ilegales, luego nuevamente legales. Pero no puede haber discusión si a los que se oponen se les roba de su derecho a la libertad de expresión.

LA CENSURA MEDIÁTICA.

Antes de conseguir legislación a su favor, o aun consiguiéndola,  la comunidad pretende dominar a través de la censura mediática. Si te opones a cualquier asunto que tenga que ver con la comunidad eres homofóbico, retrógrada y fanático. Esto no es discutir. Esto es desestimar y echar por tierra a la oposición a través de una actitud de aparente civilidad. Si te opones al movimiento aunque seas respetuoso serás—irónicamente—tratando con calificativos que van desde un cortés menosprecio, hasta los peores insultos que puedas haber escuchado. Misteriosamente dentro de este movimiento que pide respeto y tolerancia, igualdad y armonía, existen algunas de las personas más agresivas, más groseras, más corrientes y más violentas, que jamás hayas conocido. ¿No me crees? Revisa las reacciones a este artículo y haz una lista de los insultos que de manera gratuita ciertas personas hacen.

Si eres de los muchos, serás intimidado por esos calificativos. Pero yo no lo haré. También soy mexicano. También pago impuestos y trabajo por este país. Yo también quiero lo mejor para mi familia y lo que hacen otros en mi sociedad también me afecta. La comunidad LGBT tiene derechos pero también tiene obligaciones. Debe aprender respeto a la existencia de otras ideas que no son las suyas. México no es una dictadura,[7] ni un imperio ni un régimen autoritario. En México todos somos iguales y mis ideas, junto con las ideas de muchos otros sean religiosos como yo, o de otra religión, o sin religión, también tienen derecho a existir.

Y usando ese derecho, puedo y es mi deber decir, que nuestro  país está moralmente en calzones. Dejemos de pretender ser inteligentes. Dejemos de seguir la corriente sólo por falta de argumentos. Dejemos de ser sometidos por la censura de una parte de la población, o porque el grueso de las redes sociales nos descalifica antes de empezar a hablar. Dejemos de decir que el vestido nuevo del rey es hermoso.

Tú también tienes derecho a pensar, y a expresar tus pensamientos. Y si en respuesta al uso adecuado de mi libertad de expresión, decides lanzarme improperios, amenazas de muerte, y calificativos, antisonantes, los espero con gusto. ¿Sabes por qué? Porque este es un país libre. Al menos por el momento.

Abner Mendoza Carrizales, 11 de Marzo del 2016

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[1] Lésbico, Gay, Bisexual y Transexual

[2] http://elpais.com/elpais/2015/08/17/estilo/1439819540_370645.html

[3] http://espn.go.com/boxing/story/_/id/14793389/nike-ends-endorsement-contract-manny-pacquiao

[4] http://thefederalist.com/2015/04/28/im-gay-and-i-oppose-same-sex-marriage/

[5] http://www.smh.com.au/national/what-makes-a-woman-feminists-take-on-transgender-community-in-bitter-debate-20151113-gkyk6u.html

[6] http://www.theblaze.com/contributions/sorry-girls-just-have-to-deal-with-being-assaulted-for-the-sake-of-trans-people/

[7] Al menos no en ese sentido