30 de Abril: Celebrando a los Angelitos……

Llego el día del niño.  Y como se volverá costumbre, me toca despotricar contra las celebraciones exageradas, idealistas de nuestra nación. Es increíble la cantidad  de cosas que festejamos en México. Pero lo más increíble es la manera en que festejamos a ciertas personas cada año. En este caso a los niños.

¿Crees que soy un viejo amargado, sin familia, sin vida, sin nada que hacer? Bueno, tal vez le atines a tres de cuatro. Si tengo familia, tengo esposa y dos hijas preciosas que me brindan muchas alegrías. Pero festejar lo bueno de mis hijas no me ciega a lo malo de mis hijas. Es como cuando eres patriota y sigues criticando a tu patria. Ser un patriota auténtico no borra la necesidad de criticar. Al contrario la obliga. Lo mismo sucede con la cuestión de la paternidad y maternidad reales.

Pero bueno, ya divague… ¿Crees que soy un amargado? Toma nota tú del tipo de mensajes que mandamos cada día del niño. Las cosas que decimos sobre la infancia. Sobre los niños. Toma nota de lo que se dice y la frecuencia con que se dice. Esta es mi lectura:

“Los niños son buenos. Ellos son puros. Encarnan lo mejor de la humanidad. Ellos son el futuro de nuestras naciones y de nuestro planeta. Tenemos mucho que aprender de ellos. Cuando hacen algo malo es sencillamente porque algún adulto estuvo involucrado. Si tan sólo los dejamos ser, harán de este mundo algo mejor. No les pongamos obstáculos, no los limitemos, liberemos sus potencialidades, etc., etc. etc. y más etc.”

Y la jerga pro-niñez sigue y sigue y sigue en un discurso positivo-optimista-idealista sin fin que a mí la verdad me aturde. ¿Estoy en contra de celebrar a los niños? No. Estoy en contra de enseñarles a los niños que son más especiales de lo que realmente son. O más bien, estoy en contra de festejarnos a nosotros mismos de un modo que no corresponde con la realidad.

SUPER INTELIGENCIA INFANTIL Y DOBLE MORAL

Para empezar, no podemos continuar en este acto de adoración a la niñez humana sin caer en doble moral. Los que ya me han leído saben que puedo tolerar prácticamente cualquier cosa, excepto la doble moral, lo cual es una frase bonita para llamar a la hipocresía, los argumentos conveniencieros y la mentira dulzona sólo para quedar bien ante los demás.

¿Por qué—pregunto—si los niños son tan pero tan buenos, inteligentes y tenemos tanto que aprender de ellos, no les dejamos las riendas del hogar y de la sociedad? Es decir. No vivimos así. Tú no les dejas a tus hijos dirigir tu casa porque en el fondo  tú sabes que ELLOS no tienen la capacidad, sabiduría, inteligencia para hacerlo. Tú diriges sus vidas. No ellos la tuya. Si vamos a ser gente honesta entonces tenemos dos caminos: Uno. Los niños son tan buenos y  tan pero tan creativos e inteligentes, que tú de manera práctica los dejas dirigir sus propias vidas, y no sólo sus vidas. También la tuya. Si ellos son todo esto que decimos también preguntémosles cómo deberían ser las escuelas y sus reglas y sigamos al pie de la letra lo que estos pequeños ángles nos guian.  Pongamos niños en los puestos de gobierno para que nos dirijan con su inocencia e inteligencia hacia una nueva era de armonía y bienestarl social. ¿No te agrada la idea? Supuse que no.

Entonces tomemos la segunda alternativa, le seguimos diciendo a nuestros niños cómo deben vivir, pero nos quitamos de exageraciones. Aceptamos la realidad de que nuestros niños ni son tan buenos, ni tan inteligentes, ni tan inocentes como proclamamos cada 30 de Abril a los cuatro vientos de las redes sociales. Eso para empezar.

LAS REALIDADES DE LA VIDA

Por otro lado, hagamos un pequeño viaje en el tiempo a tu propia niñez “angelical.” Repasa tus primeros 10 años de vida y dime tú. ¿Mentiste? ¿Robaste? ¿Heriste? ¿Insultaste? ¿Pusiste apodos? ¿Hiciste cosas que tus padres claramente te enseñaron a no hacer? ¿Hiciste cosas que nunca viste a tus padres hacer? Lo más probable es que contestes que sí al menos a la mitad de estas preguntas. La realidad es que fuiste niño. Y aún sin la influencia de otras personas, hiciste cosas que estuvieron mal. Bueno, te tengo noticias. Tus hijos (si tienes hijos), están hechos de lo mismo que tú.  ¿Por qué entonces cuando te citan de la escuela los defiendes como si fueran, no sé, la Madre Teresa, el Papa Juan Pablo, o algún otro tipo de ser inmaculado, angelical, puro y sin mancha?

“Mi hijo no dice mentiras.” Dice el padre de familia promedio cuando se le cita en la escuela (y eso incluye a los maestros cuando suceden ser llamados a la escuela). ¿Por qué los padres hacemos esto? ¿Por qué nos mentimos a nosotros mismos?  Digo. No se trata de que  aceptes que tú hijo es un mentiroso. Pero si se trata de aceptar que tu hijo es 100% capaz de mentir. Aceptar que tus hijos no son blancas palomas. Tú fuiste niño y mentiste. Tus hijos no son diferentes.

Pero las mentirillas son sólo la punta del iceberg. ¿Qué hay de los niños que matan a otros niños en la escuela? Ahhh inmediatamente decimos “Fue culpa de la maestra de grupo que no estaba en el salón con ellos. Aquí en Tamaulipas eso fue lo que se dijo. “El director tiene la culpa, porque él está a cargo de la escuela.” “No, claro, la culpa es de los padres que no les enseñan con el ejemplo.” Y la lista sigue y sigue y sigue. Cuando en Cd. Victoria un par de niños mataron a otro, jugando a rebotarlo contra la pared, ninguno de ellos fue mandado a la cárcel como lo marca nuestro código civil. Ellos fueron mandados a terapia para que superaran “su trauma.” ¿Por qué mandas a terapia a los culpables de un delito tan grave como este? Porque nuestra mentalidad moderna y progresista nos dice que un par de niños asesinos no son culpables sino víctimas. Víctimas de la sociedad, víctimas de hogares disfuncionales, víctimas de los malos programas de la SEP. Nos resistimos a traer ante la justicia a niños porque nos resistimos a una idea que llevamos décadas tratando de olvidar. La idea de que los niños puedan hacer algo malo. La idea de que niños aún con buenos padres tomen decisiones malas, conociendo lo que puede pasar y pasará. Nos resistimos a la idea de que nuestros hijos puedan ser culpables de cometer actos detestables, con pleno conocimiento de causa. Y como nos resistimos a la maldad en la edad temprana, sencillamente ha dejado de ser un concepto agradable a nuestro paladar. Mejor buscamos otras causas, otras razones para poder evitar enfrentarnos con la realidad de que nuestros hijos pueden hacer y comunmente hacen cosas malas.

Si el niño anda brincoteando por todo el salón, ha de ser porque es hiperactivo—a pesar de que este famoso déficit de atención ha sido cuestionado por psiquiatras en todo el mundo, y si existe, no es tan común como nosotros lo hemos popularizado.  Si el chamaco abusa de otros en la escuela, pues ha de ser porque en casa no le ponen atención—se nos olvida que las razones o causas para una mala conducta no constituyen una justificación para la mala conducta. Un hombre adulto que asesina a otro, puede dar mil y un justificaciones, y tales argumentos pueden ser tomados en cuanto para ser agravantes en su juicio. Pero jamás podrán eximir al culpable de lo que ha hecho. Es lo mismo con los niños. Probar que hubo una razón—no es probar que existe la inocencia.

En mi vida como maestro me he tomado con niños y adolescentes que mienten, roban, insultan, amenazan, golpean, intimidan, etc., etc., etc. Agrégale lo que quieras.

Por cierto, también me he topado con niños provenientes de hogares donde son muy maltratados, y sin embargo, aprenden a comportarse. ¿Por qué? Porque ellos eligen no cobijarse bajo el amparo de la justificación.

¿DEBEMOS CELEBRAR LA NIÑEZ?

Claro. Por supuesto. Hay muchas cosas preciosas en la niñez. Pero no confundamos el celebrar la niñez, con idolatrar la niñez. Mucho menos dejemos que este espíritu exageradamente optimista sobre nuestros niños nos vuelva ciegos a sus inclinaciones y a sus malas acciones. Si nos cegamos a sus errores ¿cómo podremos ayudarlos realmente? De lo que yo estoy hablando es sencillamente de madurez por parte de nosotros que nos decimos adultos. Seamos maduros. Seamos mesurados. Nuestros niños no son ángeles. En todo caso, son ángeles caídos, que necesitan padres con ojos bien abiertos, para poder ayudarlos a hacerse responsables de sus pensamientos, sentimientos y conductas, en vez de inflarlos con dosis extra e ilimitadas de supuesta inocencia e ingenuidad.

México: Paraíso del Político Mediocre

Es tiempo de elecciones en mi estado, y pronto será tiempo de elecciones a nivel nacional. Y como siempre, abundan las promesas de campaña, y sus subsiguientes críticas y decepciones. No voy a criticar dichas promesas. Más bien quiero criticar el suelo del que surgen esas promesas. Una de las raíces que nos tienen hundidos en la anarquía y en el retraso económico.

¿De qué están los políticos intentando salvarnos cada período de elecciones?

Mi cuestionamiento va más allá de si las promesas que los políticos nos hacen son verdaderas o falsas. Dependiendo de tu edad y nivel escolar, tú y yo podemos tener diferentes grados de pesimismo y optimismo respecto a dichas promesas. Claro, si eres uno de los achichincles de la campaña en vigor, es tu trabajo decir que “tu gallo” si va a cumplir con lo que promete. Pero fuera de los que promueven a su partido por intereses personales, los demás ya estamos bastante grandecitos para saber que nuestra expectativa de cumplimiento va de lo bajo a lo mediocre. Eso no es lo que quiero discutir.

Lo que yo quisiera que pensáramos un momento es en el contenido sustancial de dichas promesas. Me parece a mí que las promesas  que los políticos hacen, y aún el cumplimiento de algunas de ellas refleja lo que los mexicanos estamos esperando de nuestros gobernantes y si esas son nuestras expectativas, realmente estamos en problemas.

En mi opinión, incluso cuando los gobernantes han llegado acumplir algunas de sus promesas, creo que nos hemos acostumbrado a esperar, pedir y agradecer ciertas situaciones que en realidad deberían molestarnos.

DESPENSAS PARA LOS VIEJITOS

Tomemos un ejemplo “positivo.” El Peje cuando fue el gobernante del D.F. implementó un programa de ayuda a los ancianos. Si no me equivoco las personas de la tercera edad, recibían una pensión mensual de ayuda como parte del gobierno. Obviamente los ancianitos se pusieron felices. Muchos de nosotros vemos en esa acción un parteaguas político, garantía de que el Peje es el bueno, y de que si él fuera presidente entonces las cosas irían mejor en toda la federación.

No dudo de que lo haya hecho. Tampoco dudo de que lo haría.  Tengo problema con que esto nos haga felices. Tengo problema con que esperamos tan poco de nuestros gobiernos. La cuestión es esta: ¿Por qué los ancianos tienen que depender de una ayuda gubernamental para poder cubrir algunos gastos necesarios para la vida? ¿Por qué no tienen ellos una pensión que les ayude a vivir dignamente? En resumen ¿Cuál es el origen de esta problemática social?

Algunos de ellos quizá nunca laboraron para una empresa que les diera una pensión. Quizá otros si lo hicieron pero las leyes laborales no les favorecieron. Pero…¿acaso no pudo en su momento el Gobierno implementar un sistema de pensiones voluntarias para los no contratados formalmente? ¿No puede el gobierno crear leyes que hagan a las empresas pensionar dignamente a sus empleados? Yo creo que si. Y es ese tipo de iniciativas y leyes las que deberíamos esperar de nuestro gobierno.

Pero no. Esperamos una solución inmediata, temporal, que en realidad no es una solución. Es como tratar de darle a la gente paracetamol para que se cure de cáncer. Si realmente deseamos un país grande, debemos esperar más de nuestro gobierno. Soluciones de fondo. Oportunidades de empleo dignas. Leyes justas para el trabajador. Sistemas de seguridad social suficientemente eficaces para el ahorro voluntario, etc., Pero esperamos muy poco, demasiado poco de nuestro gobierno. Tan poco esperamos que cuando el gobierno hace algo en beneficio de algún grupo vulnerable, lo elevamos a Santo Mesías Salvador de los pobres mexicanos. Se nos olvida que no estaríamos así si no fuera por la mala administración de nuestros recursos, la injusticia social, y la corrupción a nivel nacional que le permite a las empresas hacer lo que les de la gana. Ver a un anciano mendigar para comer da rabia. Ver a un anciano recibir limosna del gobierno nos hace a muchos felices. No debería ser así. El anciano no debería mendigarle a nadie.

¿NO SERÁ QUE ESTO CONVIENE A LA CLASE POLÍTICA MEXICANA?

Así que me pongo a pensar–¿qué escenario más conveniente para la perpetuación de la clase política mexicana, que un país tan hundido que se conforma con poco? ¿Qué situación pudiera ser mejor para el tipo de candidato que estamos acostumbrados a ver, que un pueblo que espera migajas? Con el tipo promedio de ciudadano que somos los mexicanos, no es sorpresa que año con año, elección tras elección, el político nos siga haciendo las mismas promesas, con discursos repetidos sobre las mismas problemáticas y ofreciendo lo mismo de siempre. Aún si lo cumplieran, deberíamos tener un problema con esto. Deberíamos indignarnos por lo poco que prometen. Deberíamos sentirnos indignados incluso cuando cumplen, porque es poco. Deberíamos indignarnos por el tipo de apoyos que esperamos de ellos.

Otro ejemplo de nuestras bajas expectativas es el famoso programa programa “oportunidades.” Rebautizado por diversos gobiernos e implementado de diversos modos cada trienio  o sexenio. Becas para que puedas mandar a tus hijos al kinder. Becas para ayudarte a que mandes a tus hijos a la primaria. Nuevamente parchecitos que simulan ser soluciones. ¿Por qué necesito que el gobierno me de dinero para comprarle cuadernos a mi hija de kinder? ¿Por qué mi economía está tan mal que requiero de un “apoyo” gubernamental para que mi hija de primaria tenga uniforme? ¿Es esto una ayuda? Yo no creo que lo sea. ¿No sería mejor que el gobierno nos diera educación de calidad y trabajos dignos que paguen lo suficiente para que no tengamos que andar mendigando becas? ¿No sería lo adecuado que cada mexicano mínimo tenga lo suficiente para mandar a sus hijos a la escuela pública sin requerir de los “apoyos” gubernamentales”?

El político mexicano cada cierto tiempo promete y en el mejor de los casos cumple lo que el mexicano espera; Pero lo que el mexicano promedio espera es muy poco. El mexicano promedio espera que el gobierno le “regale” soluciones temporales a problemáticas que el mismo gobierno ha creado o que si bien no ha creado, no se ha preocupado por solucionar. No a fondo, no atacando los vicios radicales del sistema gubernamental.

Este es un escenario ganar-ganar par el político/gobernante mexicano porque tiene la chamba fácil. Por un lado no soluciona las problemáticas de fondo del país. Por el otro le promete al mexicano promedio aliviar algunos de los síntomas que sufre. A veces le cumple. Cuando le cumple, recibe la gratitud incondicional de personas a las que al final del día no les hizo ningún favor—porque les dio paracetamol cuando debería darles quimioterapia. Si no cumple, está bien. Tiene la chamba asegurada, porque siempre van a necesitar a alguien como él para seguir haciendo las mismas promesas  que no se cumplen. O incluso, para seguirles cumpliendo, pero jamás ofreciendo verdadero remedio para los males que aquejan a la población mexicana.

México, con sus bajas expectativas, es un paraíso para los políticos mediocres. Ambicionamos muy poco. Evaluamos el éxito o fracaso de nuestros gobernantes con estándares paupérrimos. Mientras nuestras expectativas de vida para el país sigan siendo tan pequeñas nos seguiremos conformando con las mismas promesas pequeñas, o incluso con los mismos cumplimientos pequeños que no alivian sino sencillamente nos prolongan la vida para seguir esperando al siguiente Mesías Político. Es el cuento de nunca acabar.

Deberíamos esperar más. Debemos pedir más. Debemos exigir más. Mucho más.

No. No es una ridiculez. Otros países en peor estado que México se han superado. No existe el gobierno perfecto pero si existen los gobiernos más o menos decentes. Hay países con menos recursos que nosotros que han crecido y nos han dejado atrás.

Si no creemos que sea posible para México, entonces, mi tésis es correcta: Hemos sido programados para esperar poco, pedir poco, y a no exigir nada.  Entonces efectivamente México es, y seguirá siendo, el paraíso del político mediocre—al parecer el programarnos para la mediocridad, esa si es una chamba que el político mexicano ha cumplido al cien por ciento.

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“Es genético….”

¿Si comprobáramos que la Pederastía es un desorden genético le darías chance a los Pederastas de “ser quienes son?

La pregunta la hago porque vivimos en un tiempo donde utilizamos argumentos de manera convenienciera. De hecho más que tener un problema con ciertos grupos de personas, yo personalmente, tengo un problema con cierta forma de pensar. O más bien, tengo un problema con cierta forma de no pensar en las consecuencias de nuestras filosofías de vida.

Tomemos por ejemplo, la comunidad LGBT. Por décadas la televisión nos ha estado diciendo hasta morir que todo esto es perfectamente normal. Para ello se han utilizado un cierto número de argumentos. De hecho siendo franco, tengo más problema con los argumentos que con dicha comunidad. Pero sucede que precisamente alrededor de estos asuntos que he escuchado una de las más grandes cantidades de argumentos falsos, argumentos ilógicos, argumentos que no siguen, e incluso argumentos ridículos.

Cierto y debo ser parejo, tengo que reconocer que mucha gente religiosa y conservadora también ha ofrecido grandes cantidades de argumentos falsos, argumento ilógicos, argumentos que no siguen, y argumentos ridículos. También en su momento lidiaré con ellos. Pero hoy quiero lidiar con uno de los más viejos argumentos respecto a la identidad LGBT. El argumento de “Es Genético.”

Para empezar, no es el único argumento ofrecido. Al parecer ni siquiera todos los miembros de dicha comunidad están de acuerdo si su estilo de vida es de orden genético o no. Algunos de ellos y/o personas que los apoyan dicen categóricamente que esto es una cuestión de “preferencia,” y no una cuestión genética. Yo estoy de acuerdo con tal aseveración. Pero sólo para propiciar el debate y el diálogo, transitemos por el argumento y veamos si realmente se sostiene.

El argumento de que es genético establece ciertas conclusiones que no son ciertas porque tiene al menos una falsa premisa.

  • Ser homosexual/bisexual/transexual[1] es una cuestión genética.
  • Todo lo que sea genético es algo normal y bueno
  • Por lo tanto, ser homosexual/bisexual/transexual es algo normal y bueno.

El argumento falla porque al menos su premisa 2, es falsa. Algunos argumentaríamos que la premisa 1 también lo es. Pero tú y yo sabemos que eso es debatible. Al mismo tiempo tú y yo sabemos que la premisa 2 es falsa. ¿Cómo lo sabemos?

Primero, existen cuestiones genéticas y/o cromosómicas[2] que producen resultados que no deseamos en el desarrollo de un ser humano. Enfermedades son transmitidas genéticamente. Mi hija puede padecer una afección cardiaca porque yo la padezco. Tú hijo puede ser más propenso al cáncer porque hay antecedentes familiares. Cuando te das cuenta de que esto es verdadero, ¿qué haces? ¿Te rindes a la afección cardiaca o al cáncer? ¿Alientas a las personas a ‘ser lo que son’? No. De hecho combates tales enfermedades de transimisión genética. Tú realmente no quieres que tús hijos vivan con eso.

Eso es por el lado de las enfermedades transmitidas genéticamente. ¿Qué hay de otro tipo de comportamientos que pudieran ser de carácter hereditario? ¿El alcholismo? ¿La violencia? ¿Ser neurótico? Existen médicos e investigación que argumentan que las adicciones y otro tipo de comportamientos dañinos también son transmitidos genéticamente.

Si tú hijo es propenso a la violencia y al alcoholismo, ¿Le invitas a ser quien es? ¿Dejas de juzgarlo y aceptas que golpee a sus hijos y que se intoxique cada vez que pueda? Lo que comunmente hacemos con tales personas es buscarles ayuda.  Tú no quieres que tus hijos sean adictos o violentos, sin importar que esto sea genético o no.

¿Y si demostráramos que la Pederastía es algo “genético”? ¿Dejarías de juzgar a y condenar a los que laa practican? ¿Dejarías de pedir justicia para los afectados? ¿Pedirías que dejáramos de ver a los pederastas más como víctimas y menos como delincuentes? Eso es lo que deberías hacer si aceptamos la premisa de que todo comportamiento producto de la genética es algo bueno y normal.

Pero me parece que probablemente no lo haríamos. Probablemente seguríamos diciendo que la pederastía es algo malo, y que independientemente de la genética, lo mismo que los alcohólicos, los drogadictos, los neuróticos, los psicópatas , y demás, dichas personas tendrían que aprender a reprimir sus conductas.

Pero con la homosexualidad/bisexualidad/transexualidad y muchas otras conductas más, simplemente hemos tomado un camino diferente. Nos parece que tales comportamientos son completamente aceptables porque hemos decidido que así sea. Cuando el argumento genético es favorable, lo utilizamos para afirmar esa postura. Cuando utilizamos el mismo argumento para “volver normal” comportamientos que no son aceptables para nosotros, entonces lo dejamos de lado. Es decir, somos culpables de hipocresía y doble moral.

Eso quiere decir, que en realidad el argumento de la genética no es un argumento. Más bien es un pretexto. Realmente sale sobrando si la homosexualidad es genética o no. Tú ya decidiste que es aceptable y eso nadie te lo va a sacar de la mente. Mañana podrían demostrarte que no es genético y tú vas a tomar como bandera otro argumento que complazca tu visión de la homosexualidad y otras preferencias. Tal vez te refugies en el argumento del amor y la libertad personal. Tal vez te refugies en el argumento de que tal conducta no daña a terceros.  El detalle es justificar la forma en que piensas. Si quieres puedes hacer eso. Bajo nuestro Estado Derecho tienes derecho así y si quieres a vivir de esa manera, incluso si las razones qu utilizas para justifcarte no son verdaderas razones.

¿Es todo producto de la genética algo bueno, normal y deseable?  Si así es, dejemos de atender padecimientos médicos en la gente que sean producto de su mapa genético—pues eso sería llamar malo a lo bueno. Si así es, dejemos de recluir en prisiones y hospitales psiquiátricos a quienes sencillamente son victímas de su ADN y dejémoslos ser quienes son. O tomemos un camino más sano: aceptemos que las razones por las que hemos abrazado la postura de que las preferencias sexuales no tradicionales son perfectamente aceptables por ser de carácter genético, en realidad no tienen nada que ver con la ciencia.

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[1] Aquí podríamos también añadir cualquier número de categorías, por ejemplo, la poligamia.

[2] Algunos de hecho afirman que el asunto de la sexualidad no es un asunto genético sino cromosómico . Si es así aplica el mismo principio

 

“MI MADRE DEJÓ DE SER MI MADRE”

Distrito Federal, 05 de Abril de 2016.  Juanita Pérez Hernández, bien conocida en el barrio de Tepochico, anunció está tarde que emprenderá el proceso de divorcio de su mamá, la Señora Juana Hernández Pérez debido a que la relación “ya no funciona.”

“Nadie crece en una familia soñando con algún día separarse de su madre, pero esa es la realidad de las cosas y tenemos que aprender a vivir con ella. Nuestra relación estaba muy desgastada y yo agote todas las posibilidades para con mi mamá, pero ella no quiso cooperar. Me encuentro en paz, porque sé que hice todo lo posible por salvar la relación, pero una tiene que entender que hay relaciones que no pueden salvarse y que no es sano continuar. ¿Qué es mejor, terminar una relación  y ser felices las dos, o seguir con una relación que nos hace daño a ambas?”

Al ser entrevista para el famoso noticieron Notinoticias Juanita entre lágrimas añadió que, “Cualquier persona entra en tu vida, pero tú decides quien se queda. Mis hijos estaban sufriendo mucho debido a las peleas constantes entre mi madre y yo, y a nuestras diferencias irreconciliables. Al final, creo que es lo mejor para mis hijos, para mí, y aún para mi madre.”

La mejor amiga de Juanita, María Dolores, comentó para el mismo noticiero, “Yo admiro mucho a Juanita. Se requiere ser una mujer valiente para tomar este camino. Las mujeres modernas no necesitamos de una madre–somos autosuficientes e independientes, pero también espero que algún día encuentre una madre que la valore, la respete y la acepte como es, porque ella vale mucho.”

LOS PIOJOS, ESPECIE PROTEGIDA POR LA ONU.

Nueva York. 2 de Abril de 2016. Esta mañana en conferencia oficial, la ONU acordó unanimente declarar a los piojos como especie protegida por la Ley Internacional de los Derechos Animales.  Lala Contreras, defensora de los derechos de las minorías animales discriminadas afirmó:

“Esta es una tremenda victoria para las minorías animales marginadas. Hace años que entendimos que todos los seres vivos de este planeta estamos conectados. Y lo que hacemos con una especie, por pequeña que esta sea, nos afecta a todos.”

El activista por los derechos de los piojos Ando Ebri O. comentó: “Por décadas luchamos por hacer conciencia en la gente, acerca del sufrimiento de estos pequeños seres con los que compartimos la Tierra y nuestro cuero cabelludo. Imagínate que estás tú tranquilamente y sin dolo, comiendo, y de repente eres arrancado de tu hábitat, de tu hogar, para ser intoxicado por un pesticida, o para ser triturado entre las uñas de alguna mujer sedienta de sangre. Eso…eso es inhumano.”

El presidente de los EUA añadió, “Este es un día de celebración, donde una vez nos hemos alzado sobre la intolerancia y la violencia. Y aquellos que se oponen a tratar a los piojos dignamente, se encontrarán en el lado incorrecto de la Historia.”