LA DICTADURA DE LOS SENTIMIENTOS

Imagina estos escenarios. Un niño de 5 años hace un berrinche marca diablo en un centro comercial. Lejos de decirle al niño que su comportamiento está equivocado, la madre se acerca y le dice: “Asombroso. Realmente quieres ese juguete, ¿verdad? Me alegra ver que has perseverado en conseguirlo. Te lo compraremos.”

Una jovencita de 13 años ha pasado dos semanas deprimida, ya que el amor de su vida, un hombre de 49 años, es casado y no le está haciendo caso. Su papá entra a su cuarto y le dice: “Sé que estás triste. Me duele mucho verte así. Realmente deseas estar con ese hombre. Te entiendo. No luches contra esos sentimientos que tienes. Lucha por lo que quieres. Nunca te rindas. Y no dejes que nadie te diga a quien puedes o no puedes amar.”

De la escuela, mandan un aviso a los padres de un muchacho de 17 años, por haber agarrado a patadas a su compañero, porque el otro le dijo algo que le molestó. La madre decide llevarlo a comer a su restaurant favorito y comprarle 5 nuevos videojuegos. “Te felicito hijo. Sentiste ganas de patearlo y lo pateaste. No hay nada de malo en dejar salir tus sentimientos de enojo. ¡Bien hecho!.”

La tragedia de nuestra cultura moderna es que muchos ni siquiera veremos lo ridículo de estos escenarios. De hecho me atrevo a decir que en muchos hogares mucho de esto se está empezando a vivir.

Pero para aquellos que todavía encontramos tales escenarios ridículos y totalmente inaceptables—tengo una pregunta: ¿Por qué lo que está mal cuando somos niños/adolescentes se transforma en algo bueno cuando somos adultos?

Hoy día, esta es la manera en que los adultos estamos viviendo. Este es el tipo de filosofía que puedo ver entre líneas en la mayoría de las películas, caricaturas, series, canciones, redes sociales, y otros medios masivos de comunicación:

HEMOS ABRAZADO SIN PREGUNTAR LA IDEA DE QUE TODO SENTIMIENTO QUE TENEMOS ES CORRECTO Y DEBE SER SEGUIDO, Y NUNCA DEBE SER CUESTIONADO.

Así es en resumen. El 95% de las personas con las convivo cree esto. Tal vez no lo diga, pero su forma de hablar sobre casi cualquier tema y las decisiones que toman, me dicen que están de acuerdo con este principio.

“Lo siento, por lo tanto es bueno. Por lo tanto, no hay nada de malo en seguir mis sentimientos.” Este el credo del ser humano moderno promedio.

Hasta hace algunas décadas las personas no creíamos eso. Por ejemplo, un hombre se casaba con la mujer a la que amaba. Y cuando te repente se sentiría atraído por otra mujer (lo cual está destinado a pasar), lejos de rendirse a esos nuevos sentimientos de atracción, el hombre (si era de carácter firme claro), se decía “Esto está mal. Yo amo a mi esposa. Es natural que una mujer muy joven y guapa me llame la atención, pero no por eso, voy a caminar en esa dirección.” Así que este hombre lejos de ALIMENTAR ese pequeño sentimiento de atracción, lo apagaba, y seguía con su vida.

Pero ahora las cosas han cambiado. Ahora resulta que lejos de alejarnos de tal situación, se nos dice que “sigamos a nuestro corazón,” que “nada puede estar mal con lo que sientes,” y si en algún momento “ya no te sientes igual, pues no tiene nada de malo dejar lo viejo por lo nuevo.” El mismo hombre hoy, en la cultura de “lo quieres, tómalo,” ya no tiene las herramientas para combatir una posible relación equivocada. De hecho es MOTIVADO al abandono de lo viejo por lo nuevo, a “vivir el momento,” “correr a la aventura,” a “buscar su propia felicidad a cualquier costo.” Es chistoso. Hasta hace algunas décadas este tipo de actitudes las teníamos bien identificadas como egoístas y egocéntricas. Ahora resulta que el egoísmo y el egocentrismo son virtudes que deben ser alimentadas.

GRAN PARTE DE LA NUEVA MORALIDAD PROVIENE DE ESTA FILOSOFÍA.

Casi todo argumento moral que escucho hoy en día, es en realidad un argumento sentimental. De hecho las personas no quieren escuchar argumentos. Quieren SENTIR argumentos. Si buscas triunfar en el mundo de hoy, lo que tienes que hacer es darle a la gente algo sentimental, y verás cómo comen de tu mano. El discurso del movimiento gay está basado en esta filosofía. “¿Quién eres tú para decirme a quién puedo o no amar.” Del divorcio por adulterio o por otras razones de peso, fuimos al matrimonio voluntario aprobado por las dos partes y luego al divorcio sin razón alguna sólo porque una de las partes “ya no se siente satisfecho con la relación.”[1] El movimiento transexual, de igual manera puede ser explicado bajo está filosofía: “Esto es lo que soy, lo que quiero ser, ¿qué tiene de malo?.” Claro todos los movimientos que ofrecen una nueva moralidad ofrecen argumentos—pero el argumento central es el mismo: “¿Quiénes somos para evitarle a otros ser felices.”

TODAVÍA NO HEMOS VISTO EL FIN DE LA NUEVA MORALIDAD.

Inmediatamente después que en EUA se aprobó el matrimonio gay, los defensores de la poligamia se pusieron las pilas.[1a] Después de todo, “¿Quiénes somos para decirle a otros a quien, o a cuantos debemos amar.” Una mujer Australiana se casó con un puente,[1b] y en EUA hay un hombre de 52  años que dice que su verdadera identidad no es sólo que él es en realidad una mujer, sino que él es en realidad una niña de 6 años. Y de hecho una pareja decidió “adoptar” a este hombre como su hija de 6 años.[2] Sí. Leíste bien. Una pareja apoya a este hombre para que acepte y vida su “verdadera identidad.” ¿Acaso no hay límite para la locura?

CONSISTENCIA & DOBLE MORAL

Es cierto. Algunas de estas cosas nos escandalizan. Eso es bueno. Significa que todavía hay un vestigio de ética y moralidad en nosotros. Una brújula que sigue de algún modo funcionando. Pero me temo que eso no será suficiente. Estas cosas nunca hubieran existido si no hubiéramos cedido a la premisa fundamental que está detrás de estas formas de pensar y de vivir.

La idea de que “Si te hace feliz, debes vivirlo.” “Si es lo que sientes. Hazlo.” “¿Es lo que hay en tu corazón? Sigue a tu corazón.”

Tal vez tú hoy no te vistas como una niña de 6 y digas que esa es tu verdadera identidad—pero si tus decisiones de vida las estás tomando únicamente en base a lo que sientes, no eres tan diferente a ese hombre loco que se cree una niña de 6 años. Consistencia señores.

Si ese hombre está mal. Si ves con horror algunas de estas formas de vivir, no defiendas la forma de vivir que has tomado en base de los mismos principios. Recuerdo por ejemplo una vez a una maestra comentando sobre su vida ella decía. “Yo no me casé. Decidí juntarme con mi pareja. No creo que haya tenido nada de malo….pero no me gustaría que mi hija hiciera lo mismo.”

¿Así o más hipócrita?  ¿Dónde quedo la coherencia gente? Digo, si ves al matrimonio como una mera formalidad, como una institución muerta y te parece que la cohabitación así en caliente es el camino, adelante, pero luego no me salgas con que “No me gustaría que mi hija hiciera lo mismo” ¡Es ridículo! ¡Es hipócrita! ¡Es inconsistente!

O como aquel comentarista de radio en un panel, donde al final todos estuvieron de acuerdo con que ser gay era una preferencia perfectamente aceptable y que no tenía nada de malo, al que al final le preguntaron: ¿Cómo te sentirías si tu hijo fuera gay? “Bueno, lo aceptaría cómo es….pero me sentiría triste.” O por fin. ¿Es la homosexualidad algo bueno, correcto, grandioso? Abraza el paquete completo. No salgamos con hipocresías.

¿QUÉ HAY CON LOS HOSPITALES PSIQUIÁTRICOS? ¿LA CÁRCEL?

Una de las maneras de verificar si cierta filosofía es correcta, es considerar su viabilidad. Universalizar su aplicación y llevar sus principios hasta sus últimas consecuencias.  ¿Qué pasaría si en realidad la vida debe funcionar así? ¿Si todo lo que queremos es correcto y bueno? ¿Si nuestros sentimientos nunca jamás deben ser cuestionados? ¿Si lo que sentimos debe ser algo sagrado que nadie tiene derecho a cuestionar?

Bueno, para empezar deberíamos desaparecer los hospitales psiquiátricos. Si alguien quiere ser feliz creyéndose pollo y haciendo popó en la calle… ¿Quiénes somos nosotros para decir que está persona está “fuera de sí”? ¿Bajo qué criterio o criterios distinguimos entre la razón y la locura? Ya mencionamos el caso del Señor que se cree niñita. Hay mucha gente que no tiene ningún problema con eso. ¿Por qué nada más él quedaría fuera del psiquiátrico? ¿Qué hay de otras personas como la mujer Noruega que dice ser un gato atrapada en un cuerpo humano? [2a] ¿O perro?

¿O qué me dicen de la cárcel? En la cárcel hay mucha gente que está ahí dentro sólo por seguir a su corazón con una pasión ardiente. El esposo que sentía tanto odio en su corazón que decidió apuñalar a su esposa 50 veces. El violador serial que sentía ganas de tener sexo y quiso violar a 30 mujeres. El ladrón que quería tener dinero, así que robó. El político corrupto que quería más millones, así que defraudó.

¿Por qué ellos estuvieron mal en seguir a su corazón pero tú eres una mujer virtuosa por hacer lo mismo? ¿Por qué ellos merecen estar en la cárcel por hacen lo que sentían era correcto, pero resulta que tú eres un gran hombre porque haces lo que sientes hacer?

Por supuesto alguien podría decir, “Bueno, es que robar, matar y violar son un delito.” Te recuerdo que lo que es delito y lo que no es delito, pueden cambiar en cualquier momento. Sólo basta que la sociedad en que vivimos lo decida.  La pregunta sigue en pie ¿Por qué consideramos que seguir al corazón y sus sentimientos, en algunos casos es perfectamente correcto cuando se trata de nuestra vida, pero es un delito cuando se trata de la vida de otros?

¿Y QUÉ HAY DE LOS RELIGIOSOS?

La gente religiosa no se salva de esa filosofía, y su caso es uno de los más trágicos. Estamos hablando de personas de distintas persuasiones religiosas quienes tienen un libro o libros dónde basan su ética. Estamos hablando de gente que es famosa por sus altos estándares éticos y sus valores.

Tales personas también han sido engañadas por la Dictadura de los sentimientos. Los altos índices de divorcio, adulterio, inmoralidad sexual, y fraude entre las filas de la gente religiosa nos  dicen que los religiosos no están siendo muy fieles a los estándares que con tanto orgullo manifiestan en sus escritos. No voy a hablar de otras iglesias, pero al menos entre los Cristianos Evangélicos, la Dictadura de los Sentimientos es tan fuerte como entre los que no presumen tener ninguna identidad religiosa.

Las personas dicen no creer en el divorcio—luego cambian de opinión. ¿La razón?  “Tengo derecho a ser feliz.”.  Las personas condenan el adulterio. Pero adulteran. Su excusa, “Me sentía sola. Y encontré con otro hombre, el amor que nunca me dieron.”  Si buscas y escarbas entre los cristianos evangélicos y las cosas malas que hacen (según sus propios estándares), encontrarás tarde o temprano, un compromiso muy fuerte con sus propios sentimientos, con seguir a su corazón, y con buscar la felicidad a cualquier costo.

Como pensamiento final, y volviendo a los escenarios que plantee al principio, preguntémonos esto: ¿Por qué les enseñamos a nuestros hijos que vivir todo el tiempo según sus sentimientos es algo malo, pero como adultos, consideramos que nuestros sentimientos son sagrados? O una de dos. O empezamos a vivir como lo describo arriba y empezamos a consentir las obsesiones, berrinches, y acciones de nuestros niños como algo no digno de regaño, sino de admiración. O la otra, empezamos a cuestionar nuestras propias emociones y sentimientos. Es decir, le quitamos el fuero al corazón. Así como no todo lo que los niños quieren y sienten hacer es correcto. No todo lo que tú sientes y quieres hacer es correcto. Es tiempo de que alguien te lo diga, porque ya es tiempo de que crezcamos.

 

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[1] Por cierto que esta supuesta salida exprés del matrimonio, no tiene nada de exprés, como lo nota la Doctora en Derecho María Leoba Castañeda Rivas, en su excelente propuesta El Divorcio Incausado Rompe la Organización de la Familia y Desprotege a Sus Miembros. Aquí disponible. Disponible para tu lectura aquí: http://www.juridicas.unam.mx/publica/librev/rev/derpriv/cont/23/dtr/dtr4.pdf

[1a]http://abc7.com/society/polygamists-want-their-unions-legalized-under-marriage-equality-act/825115/

[1b] http://www.dailymail.co.uk/news/article-2356774/Australian-woman-Jodi-Rose-marries-bridge-France–gets-mayors-blessing.html

[2] http://www.dailymail.co.uk/femail/article-3356084/I-ve-gone-child-Husband-father-seven-52-leaves-wife-kids-live-transgender-SIX-YEAR-OLD-girl-named-Stefonknee.html

[2a] http://www.dailymail.co.uk/femail/article-3419631/Woman-says-s-CAT-trapped-human-body.html

ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS DEJAN DE LUCHAR CONTRA SU ALCOHOLISMO

 

Teporocho, Jalisco. 27 de Marzo del 2016. “Los grupos de Alcohólicos Anónimos están vías de extinción,” declaró el presidente nacional de la organización, “y ya era tiempo, y es bueno que así sea.”

Prosiguió: “Todo el mundo hoy reconoce que el camino del juicio y la condenación es un camino de hipocresía. Los alcohólicos anónimos, ya no seremos más anónimos. Amamos el alchohol. Por lo tanto, tenemos derecho a vivir con lo que amamos. Además algunos estudios científicios demuestran que el alcholismo se hereda y que hay una predisposición genética a ser alcohólico. ¿Por qué voy a negar lo que soy, lo que somos? Sólo porque la gente fanática de este país con su ignorancia e intoleranciacia nos quiere tachar no significa que debamos avergonzarnos de lo que somos. Somos alcohólicos, y vamos a beber y mucho, péseles a quien le pese.

El Sr. Juan G. Pérez ex-miembro de Alcohólicos Anónimos agregó: “Yo crecí en una familia super religiosa. Me enseñaron que ser alcohólico era algo malo. Así que por años intenté luchar contra mi alcoholismo. Pero después me dí cuenta de que esto era lo que yo quería, lo que yo amaba. Me resistí, pero finalmente tomé una decisión. Ser lo que soy. Soy alcohólico. Amo el alcohol. Para agarraralcoholics-anonymous valor–me embriagué–y entonces  le dije a mi familia la verdad de mi alcoholismo y les pedí su respeto a mi estilo de vida y mi preferencia. Hasta la fecha no me hablan y me duele mucho, pero yo me siento libre, porque vivo mi vida sin secretos.”

La defensora de los Derechos Humanos en Teporocho se pronunció en firme apoyo a los derechos humanos de  los alcohólicos: “Toda persona en nuestro país es libre de autodeterminarse. Tan sólo miremos al ex-Sr.Jenner. Él dijo soy mujer. Es lo que soy. Ahora es la Sra. Caitlyn Jenner, y eso no se discute. De igual modo los alcohólicos pueden autodeterminarse y exigir que su identidad como alcohólicos sea respetada. Estamos de hecho trabajando para que desaparezcan del código civil del Estado las referencias despectivas al alcoholismo como “ebrio consuetudinario,” y las penas y restricciones aplicadas a los alcóholicos, ya que esos modos de represión ya no caben en una cultura democrática.”

Se dice que algunas asociaciones civiles y religiosas estaban planeando hacer una película presentando al alcholismo bajo una luz negativa, pero que la producción está en stand by debido a las fuertes reacciones agresivas a favor del movimiento Alcohólicos Libres y Sin-Vergüenza.

 

PEÑA NIETO: “DESAPARECEN EL PAN Y EL PRD.”

Ciudad de México, 21 de Marzo del 2006. Esta mañana en anuncio oficial el presidente México Enrique Peña Nieto confirmó la desaparición de los partidos políticos PAN Y PRD, esto “en virtud de que tales partidos hacen violencia hacia los militantes del PRI. Los continuos ataques de dichos partidos hacia los gobiernos priistas  y su filosofía de vida son discriminatorios, y por lo tanto inaceptables en un país libre y democrático que avanza hacia el progreso.”

El Presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos aplaudió la medida mencionando que, “Este es un gran paso para México. Los derechos humanos de todos los mexicanos deben ser salvaguardados y por tanto, expresiones críticas hacia un partido político, ya no pueden ser aceptadas en una sociedad que ha abrazado la pluralidad y la tolerancia. Nos corresponde a todos los mexicanos velar porque el fanatismo no nos ciegue.”

El Presidente Nacional del PAN opinó que “Esta es una violación a los principios de la Constitución,” y el surgimiento de un régimen autoritario que no permite la expresión y propuesta de otras formas distintas de pensamiento y vida en el país.” Igualmente el Presidente Nacional del ahora extinto PRD dijo que “Esto es sencillamente una dictadura. En la verdadera democracia tenemos que aceptar que otros de opinion diferente a la nuestra piense, hablen y propongan cambios para la vida del país, no sólo el partido del establecimiento.”

A los comentarios anteriores siguieron miles de comentarios en las redes sociales, condenando la visión obtusa de los difuntos partidos.

“Ya era hora que les callaran la boca a los Prifóbicos. Esa gente del PAN y del PRD querían imponer su estilo de vida al pueblo de México. Jaja, que bueno que ya sólo hay un partido.” Juanita Pérez comentó en Twitter

“¡Bien merecido se lo tenían, por retrógradas. Intolerantes. ¡Si quieren proponer valores religiosos que se vayan al Vaticano, si quieren hablar de ideas socialistas que se vayan a Cuba! ¡Gente ignorante!” Pedro Pérez en Facebook

Respecto a  si en el futuro el Gobierno de México hará nuevas reformas con respecto a la existencia de otras organizaciones o la libertad de expresión de otros grupos, la Secretaría de Gobierno comentó que está en proceso la examinación del Fútbol Mexicano. Ya que existe mucha rivalidad y discriminación los seguidores de los equipos, se está considerando el prohibir la libertad de expresión a todos menos uno.

 

SOY GAY Y ME OPONGO AL MATRIMONIO GAY

El matrimonio gay ha ido de lo impensable a una realidad en un abrir y cerrar de ojos. Una encuesta del Washington Post/ABC News muestra que el apoyo para el matrimonio gay ahora es de 61 porciento–lo más alto hasta la fecha. La Suprema Corte escuchará argumentos en el caso que muchos observadores creen dará el golpe final a aquellos buscando prevenir la redefinición del matrimonio. Por cualquier medio, la pelea se acabó. El matrimonio gay ha ganado.

Como un hombre gay de 30 años, uno esperaría que yo estuviera en un éxtasis. Después de todo, estoy en la edad donde la gente tiende a sentar cabeza y casarse. Y no hay nada en este mundo que quisiera más que ser padre y crear una familia. Sin embargo no puedo hacerme celebrar el triunfo por el matrimonio entre personas del mismo sexo. Muy en lo profundo, sé que cada Americano, gay o heterosexual, ha sufrido una gran pérdida por esto.

No estoy solo en pensar en esto. El gran secreto en la comunidad LGBT (Lésbico Gay Bisexual y Transexual) es que hay un número significativo de gays y lesbianas quienes se oponen al matrimonio entre personas del mismo sexo, y aún un más grande número que es ambivalente. No nos escucharás hablarlo en voz alta porque los activistas gays de derecha (la mayoría de los cuales son heterosexuales) tienen una historia de pisotear viciosamente cualquier muestra de individualismo dentro de la comunidad gay. Pedí publicar est artículo bajo un pseudónimo, no por temor al acoso por los conservadores Cristianos, sino porque yo sé que este artículo me hará un blanco de la Gaystapo.

El Matrimonio es Más que un Contrato

Las ruedas del Carro Alegórico de mi orgullo se cayeron en el momento en que me dí cuenta de que el argumento en apoyo para el matrimonio gay está predicado sobre una audaz mentira: la mentira de que las relaciones entre los del mismo sexo son inherentemente iguales a las relaciones heterosexuales. Sólo toma un momento de pensamiento objetivo para darte cuenta de que la unión entre dos hombres o dos mujeres es drásticamente diferente a la unión entre un hombre y una mujer. Es tiempo de darnos cuenta de esta verdad básica y dejar de pretender que todas las relaciones son creadas iguales.

¿Por qué el gobierno fue invitado a regular los matrimonios pero no otras relaciones interpersonales, como la amistad? Esta inequidad inherente es comúnmente pasada por alto por los defensores del matrimonio gay porque carecen de un entendimiento fundamental de lo que el matrimonio realmente es. Parece como si la mayoría de la gente viera el matrimonio como un poco más que un contraro de amor. Dos personas se enamoran, están de acuerdo en estar juntos (por un tiempo, al menos), entonces firman sobre la línea punteada. Si el matrimonio es sólo un contrato de amor, entonces seguramente las parejas del mismo sexo deben ser dejadas participar en esta insititución. Después de todo, dos hombres o dos mujeres son capaces de amarse uno al otro tanto como un hombre y una mujer.

Pero este entendimiento insípido del matrimonio deja muchas preguntas sin respuesta. Si el matrimonio es un poco más que un contrato de amor, ¿por qué necesitamos al gobierno involucrado? ¿por qué fue el gobierno invitado a regular los matrimonios pero no otras relaciones interpersonales, como la amistad? ¿Por qué cada religión sostiene que el matrimonio ha de ser sagrado y una institución divina? Seguramente el matrimonio debe ser más que un contrato de amor.

El Gobierno Está Involucrado en el Matrimonio Porque Hace Bebés

Las personas han olvidado que el aspecto definitivo del matrimonio, lo que hace del matrimonio matrimonio, es la complementaridad sexual de la gente involucrada. El matrimonio es comúnmente y correctamente visto como una institución enraízada en la tradición religiosa. Pero la gente a veces olvida que también está basado en la ciencia. Cuando una pareja heterosexual tiene sexo, una reacción biológica puede ocurrir que resulta en nueva vida humana.

El gobierno se metió en el asunto del matrimonio para asegurarse de que estas nuevas vidas sean creadas de una manera responsable. Esta capacidad de crear nueva vida es lo que hace al matrimonio especial. No importa cuando tratemos, las parejas del mismo sexo nunca seremos capaces de generar una nueva vida. Si tú encuentras este nivel de desigualdad ofensivo, pelea con la Madre Naturaleza. Redefinir el matrimonio para incluir a parejas del mismo sexo relega esta una vez noble institución a nada más que un pobre contrarto de amor. Esto daña a toda la sociedad al convertir el matrimonio, la base de la sociedad en un anacronismo sin significado.

Un Buen Padre Pone a sus Hijos Primero

Las relaciones del mismo género no sólo carecen de la habilidad de crear niños, sino que yo creo que también son ambientes sub-óptimos para criar a los niños. En un nivel personal, está fue una conclusión agonizante a la que finalmente tuve que llegar. Siempre he querido ser un padre. Daría casi cualquier cosa por la oportunidad de tener hijos. Pero la primera regla de la paternidad es que un buen padre pone las necesidades de sus hijos por encima de las propias–y cada niño necesita de una mamá y un papá. Punto. Nunca me podría perdonar por arrancar a un niño de su madre sólo para que yo pudiera egoístamente vivir mis sueños.

Las relaciones del mismo sexo, por definición, requieren que niños sean removidos de uno o más de sus padres biológicos y sean criados bajo la ausencia del padre o la madre. Esto difícilmente parece justo. Tanto de lo que hacemos como sociedad prioritiza las necesidades de los adultos sobre las necesidades de los niños. El Seguro Social y Medicare roban a los jóvenes para pagar a los viejos. La Affordable Care Act requiere que los jóvenes y saludables compren seguros para subsidiar el costo de los viejos y enfermos. Nuestras escuelas parecen más preocupadas con mantener a los sindicatos de maestros felices que con educar a nuestros niños. ¿No han sufrido los niños suficiente para hacer las vidas de los adultos más convenientes? Por una vez, sería agradable ver a nuestra sociedad poner las necesidades de los niños primero. Críemoslos en hogares donde puedan disfrutar tanto de mamá y papá. Les debemos eso.

En su médula, la institución del matrimonio tiene todo que ver con crear y sustentar familias. Por miles de años de civilización humana, las mentes más brillantes han sido incapaces de inventar una nueva alternativa. Sin embargo en nuestro orgullo nosotros asumimos que sabemos mejor. Los Americanos necesitan darse cuenta de que las relaciones del mismo sexo nunca serán iguales a los matrimonios tradicionales. ¿Y sabes qué? Para mí está bien.

Paul Rosnick es un pseudónimo.

El presente artículo puede ser encontrado en su original en: http://thefederalist.com/2015/04/28/im-gay-and-i-oppose-same-sex-marriage/

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QUERIDOS HOMBRES MILENIALES: NO TENGAN MIEDO AL MATRIMONIO Y LA PATERNIDAD

Queridos Hombres Mileniales[1]: No tengan Miedo al Matrimonio y la Paternidad:

Por Matt Walsh

Hace unas noches escuché gritos aterradores, en pánico, viniendo de la habitación de mi hija. Ella estaba llorando y gritando “¡Papi! ¡Papi! ¡Papi!” Los niños tienen diferentes llantos dependiendo de la severidad de la situación, y este era el tipo de llanto que enciende la alerta de pánico en mi cabeza.

Me tomo como 4.5 segundos llegar de la sala a su cuarto, pero fue tiempo suficiente para invocar algunas enormes ideas paranoicas del por qué ella estaba asustada. Me imaginé que había fuego en su cuarto, y entonces pensé, no, eso es ridículo, apuesto a que un secuestrador se metió por la ventana. Para el momento en que llegué a la puerta estaba listo para matar este intruso imaginario a mano limpia.

Por supuesto no había intruso, ni siquiera fuego. Sucede que Julia solo había tenido una pesadilla.

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Así que la cargué, la calmé, y le pregunté de qué se había tratado su pesadilla. Ella dijo, “hombre de nieve,”[2] creo, o quizá dijo “Sudán.” O pudo haber sido “shamán,” de hecho. No estaba seguro. De todos modos, ya sea que hubiera estado soñando con una criatura de nieve mutante o con un militante Sudanés, o con un horrendo doctor brujo tribal, le aseguré que ella estaba a salvo y que todo estaba bien y que Papá estaba ahí. Luego le di un beso, la puse de vuelta en la cama y le dije que la amaba. Ella sonrió y murmuró, “Papá ama a Julia,” y yo le dije “si, Papá la ama, mucho.” Dejé el cuarto y ella se volvió a dormir inmediatamente. Crisis controlada.

Me siento cómodo regordéandome con esta historia porque a un hombre siempre se le permite ser cursi mientras habla sobre su hija (o de la escena final en “Rudy”), pero también porque me lleva a un punto importante. Este fue uno de esos momentos que me hizo pausar y pensar, “Wow. Soy un padre. Soy un esposo. Soy un protector, proveedor, y un verdugo de monstruos de nieve imaginarios. Soy un hombre.” Todavía me detengo y me maravillo sobre el tema de vez en vez, aún si cada momento de ser padre no es necesariamente tan precioso o sentimental, como aquel siguiente día cuando ella se hizo popó en el piso y su hermano se paró sobre ella (el entrenamiento para ir al baño es un asunto duro).

Pero lo que sea que el trabajo demande, yo sé que siempre tengo un propósito y un llamado que trasciende mi propio interés personal. Eso no significa que soy perfecto en atender a ese llamado y en poner mi interés propio a un lado, sino que vivo con un cierto significado y claridad que antes no tenía.

La niñez terminó y la hombría inició precisamente cuando me convertí en esposo y padre.

Puedo ver a mi vida hasta este punto y separarla en dos mitades distintivas: niñez y adultez. La niñez terminó y la hombría inició precisamente cuando me convertí en esposo y padre. Esa es mi experiencia, y quizá es sólo una afirmación triste acerca del tipo de persona que yo era, pero sospecho que hay algo más universal en ello. Camino por la vida como un hombre, sintiéndome como un hombre porque tengo una esposa que amar, niños que criar, monstruos de nieve que combatir, y una familia para proveer y proteger.

Es por ello que me duele ver lo que está pasando con mi generación—como tantos de nosotros hombres estamos tan mortalmente aterrados del matrimonio y la paternidad. Los hombres jóvenes estos días desesperadamente se aferran a su adolescencia, indispuestos a crecer y graduarse a la siguiente etapa de sus vidas. Cifras récords de hombres están toda viviendo en casa [de sus padres]. Millones no pueden encontrar empleo y no pueden mantenerse a sí mismos.

En promedio estamos esperando hasta casi nuestros 30s para casarnos, y un número grande nuca se casará ni tendrá hijos. Por supuesto, todavía nos mudaremos con mujeres,  y quizá procrearemos con ellas, pero comúnmente estamos satisfechos sólo con una compañero de cuarto glorificada, no una esposa. Sustituimos el matrimonio con “vivir juntos,” porque la cohabitación nos da todos nuestros deleites egoístas (menos soledad, más sexo) pero nada del compromiso petrificante, la responsabilidad y el sacrificio que resulta al formar una familia fortalecida por el pacto del matrimonio.

Pero amor que evita el compromiso y el sacrificio no es de ningún modo amor. Las parejas que cohabitan juntas bajo la pretensión de que ellos de algún modo pueden simular el matrimonio—lo prueban para ver si queda, en efecto—pero no funciona porque no puedes simular la devoción y la fidelidad. Como hombres, o nos damos a nosotros mismos enteramente a las mujeres que amamos, o no lo hacemos.  Parecemos estar eligiendo lo último. Le damos la espalda al matrimonio pero agarramos alguna pálida imagen de sus gozos. No queremos ser hombres de familia, pero tampoco queremos ser célibes y solteros. No queremos dar, en otras palabras, pero no dudamos en tomar. Tenemos miedo.

En nuestro miedo nos hemos vuelto estáticos, y en nuestra parálisis hemos perdido el enfoque y la ambición. Eso, yo creo, es una enfermedad que es una plaga en nuestra generación más que nada. Algunos de nosotros tenemos enfermedades literales, como clamidia y sífilis, pero más allá de nuestros genitales inflamados sufrimos más profundamente de un tipo de mal nihilístico. Noto que esto no es sólo en mi lectura de estadísticas y encuestas, sino en mis interacciones con mis amigos.

Comúnmente parece que no tienen dirección; ningún sentido de quienes son, por qué están aquí, y que se supone que deberían estar haciendo con sus vidas. Las tazas de depresión están por las nubes entre nuestras filas, no sólo por la putrefacción de cada emoción humana difícil, sino porque no tenemos ambición, ninguna motivación suprema o meta. Estamos corriendo en un lugar, aterrados de lo que encontraremos si vamos más adelante en el camino un poco.

Por eso no fui a mi reunión de prepa de los 10 años, hace un año. No hay ningún sentido. Las reuniones de los 10 años son la reunión de después de 1 año. La mayoría de nosotros estamos en el mismo lugar que estábamos un año después de graduarnos. No hay nada que reportar, realmente. Ningún profundo cambio de vida. Ningún crecimiento significativo o madurez. Todavía somos niños. No hay mucha razón para revisar lo último de nuestros 20s porque no hemos hecho nada con nuestros 20s. Tomamos un descanso de 10 años de la adultez justo cuando estaba empezando, y ahora nos sentimos atrapados y paralizados.

En el pasado, una década después de la preparatoria la mayoría de las personas estarían casadas, tendrían hijos, tendrían sus carreras y vocaciones definidas. Hasta hace poco recientemente, un hombre de 28-29 era un hombre. El llegaría a casa después de un día de trabajo duro y besaría a su esposa y abrazaría a sus hijos. Él no se iría a su habitación o al sótano a jugar videojuegos toda la tarde. Tomaba su cena a la cabeza de la mesa, ayudaba a sus hijos con su tarea y guiaba a su familia en oración. Él vivía con significado y un sentido de servicio y liderazgo, él sabía que había una marcada diferencia entre él mismo en este punto de su vida, y  él como estudiante de prepa. Él era un muchacho, y entonces se volvió un hombre. E imagino que pudo ver la línea divisoria exacta entre esas dos fases de vida.

Estos tipos de hombres y mujeres existen en nuestra generación, obviamente, pero parecen ser la minoría. Esto presenta un gran reto para aquellos de nosotros quienes están tratando de crecer, cambiar, madurar y vivir como adultos genuinos. A veces nos sentimos profundamente solos y aislados, incapaces de relacionarnos con nuestros contemporáneos porque cada vez que estamos con ellos nos sentimos como si hubiéramos viajado en el tiempo de regreso a la preparatoria. No podemos entender a esta gente.

Todo vuelve al miedo, creo. Tenemos miedo de abrazar la hombría porque tenemos miedo de lo que conlleva: trabajo, deber, sacrificio. Y yo creo que este miedo y duda es tanto un resultado como una causa por la que posponemos, o descartamos, el matrimonio y la paternidad.

Tenemos miedo de abrazar la hombría porque tenemos miedo de lo que conlleva:trabajo, deber, sacrificio.

Miren, yo me doy cuenta de que hay otros elementos con esto. Si, por supuesto que conozco a algunos hombres no son llamados a esta vocación. Pero hombres quienes han sido destinados a ser solteros o sin hijos por un tiempo, o permanentemente, todavía querían sacrificarse a sí mismos y vivir devotamente hacia los demás. Ser padres, esencialmente, en otro sentido.

Todos los hombres deben vivir para Otro—en muchos casos, ese Otro serán nuestras esposas y nuestros hijos, pero algunos hombres encontrarán a ese Otro en la vida religiosa, el servicio militar, o algo más. Estas son nobles, vocaciones paternales. Los hombres jóvenes lanzándose a estas causas ciertamente son muy maduros, masculinos, y desinteresados. Admiro a esos hombres. Pero estoy seguro que estarás de acuerdo en que son la excepción, no la regla.

Seamos realistas: la mayoría de los tipos de tu edad no están huyéndole al matrimonio porque se han dedicado a vivir vidas  célibes de humilde servicio benévolo a Dios y a la patria.

También sé que los hombres no son los únicos escondiéndose de la adultez y evadiendo el matrimonio y el ser padres. Este es un serio problema entre las mujeres en nuestra generación también.

Nuestras mujeres, envenenadas por el feminismo y el materialismo, frecuentemente eligen ser frívolas, egocentristas, y egoístas al extremo.

Nuestra sociedad celebra las cualidades vulgares, cobardes, de baja moral en las mujeres, y muchas se lo han tomado a pecho. Algunas mujeres hoy no tienen problema en expresar su odio hacia los hombres y a los niños, hasta matar a sus bebés y regordearse de ello en público.

Entre tanto, mientras los hombres reciben calor (rectamente, en mi opinión) por estar obsesionados con juguetes y personajes de comics inventados para apelar a los de 12 años, las mujeres generalmente se dan un pase libre para su propio juvenil y ridículo gusto por la música pop para adolescentes y novelas de romance basura. Ciertamente, hay muchas mujeres inmaduras, egoístas, carentes de modestia, resentidas, y anti-maternales allá afuera, y sé que lo vuelve más difícil para los hombres quienes si desean convertirse en esposos y padres.

Aún así, no voy a colgarles la culpa a las mujeres. Que las feministas se entretengan en ese tipo de cobarde, justificación en el género apuesto para apuntar con sus dedos. Nosotros somos hombres; se supone que seamos líderes. Se supone que tomemos las riendas, no sólo de nuestras familias, sino de la sociedad como un todo. Seguro, el feminismo ha vuelto a muchos en nuestra cultura hostiles a los hombres masculinos, asertivos, pero eso no significa que debemos rendirnos y pasarnos al asiento de atrás.

En verdad, aún muchas de estas feministas engañadas todavía fieramente y quietamente anhelan aquel quien vendrá a sus vidas y será su protector y líder. Estos roles son naturales y programados, fundamentales deseables por casi todos, y nos toca enfatizarlos. Nadie lo hará por nosotros. 

Los hombres tienen razón en odiar al feminismo moderno con una pasión cruda y fiera, pero no tienen derecho a deslizarse silenciosamente a sus sótanos y levantar la bandera blanca. No tienen razón en tener una regresión hacia la adolescencia y culpar el tomar esa decisión a factores del ambiente. A pesar del feminismo o “el sistema” o lo que sea, tenemos que seguir siendo hombres.

Así que estoy aquí para decirte que no debes tenerle miedo al matrimonio y a la paternidad. Sólo hace 50 años, los hombres se casaban y empezaban familias al a edad de 22. Hoy estamos esperando hasta prácticamente la edad media de vida. ¿Y qué gran causa estamos buscando en ese tiempo?  Usualmente, la respuesta es nada. Estamos viendo mucho Netflix y jugando muchos videojuegos, pero eso no es suficiente. Un hombre necesita una causa. Un idea. Una misión que vaya más allá de sí mismo. Una razón para sacrificarse a sí mismo. Creo que es muy duro crecer como hombre, convertirse en un hombre, sin eso.

Tienes razón, esto no es a prueba de error. Muchos hombres y mujeres inmaduros siguen inmaduros, o aún, tienen regresiones, cuando ellos entran al matrimonio a la paternidad. Pero la joya de la inmadurez es el egoísmo, y entre más nos acostumbremos a vivir egoístamente—esto es, a vivir sólo para entretener y saciarnos a nosotros—más egoístas nos volveremos. El matrimonio y la familia deben ser la base, el nacimiento, el fundamento de la adultez, porque nos arrancan del ciclo de involucrarnos sólo con nosotros mismos.

Esto es lo que trato de explicarles a mis amigos solteros quienes están solteros mayormente porque el matrimonio los pone nerviosos. Seguro, puede ser una vocación retadora—la vida es un reto. Pero encontramos verdad y gozo en vencerla, no en evitarla. Y si, la paternidad puede desgastarte y fatigarte, pero también te infunde fuerza y energía que no sabías que tenías.

Además de todo, en la familia hay amor. Para mí, el amor encontrado en la familia ha sido afirmador, satisfactor, y transformador. Es lo que me convirtió de un niño a un hombre. Creo que todos los hombres buscan este tipo de amor.

Pero si tenemos demasiado miedo para darnos a nosotros mismos y a nuestro amor algo más grande, como la familia, empezamos a buscar sustitutos. Invertimos en televisión, o juegos, o pornografía, o cualquier cosa. Buscamos un compañero que podamos poner de vuelta en la repisa al final de día. Mientras permanecemos envueltos en nosotros mismos, enfocados enteramente hacia adentro.

Por supuesto la paradoja es que nos perdemos a nosotros mismos cuando nos enfocamos en nosotros demasiado. Por otro lado, crecemos y florecemos cuando amamos haca afuera, activamente, y plenamente; cuando satisfacemos el ansia de nuestro corazón de vivir para otro, ser el consuelo, la fuerza, la protección de alguien más.

Quizá por eso es que las películas de superhéroes son tan populares en nuestra generación. Son una salida a nuestro deseo por personajes tontos quienes visten espandex y lanzan rayos por sus ojos. En los viejos tiempos, un niño ser convertía en padre y esposo, y no tenía que continuar fantaseando sobre ser Superman. Para su familia, él se convertía en la fuente de seguridad y calma. Él era Superman, al menos a los ojos de sus hijos, e incluso se le llamaría a matar monstruos de nueve en alguna ocasión.

Yo creo que debemos regresar a eso.

Somos hombres. Esto es lo que somos llamados a hacer. Ahora hagámoslo.

Matt Walsh es escritor regular del Blog, TheBlaze. El presente artículo fue traducido directamente de dicho blog y puedes encontrar el artículo original en el siguiente link: http://www.theblaze.com/contributions/dear-millennial-men-dont-be-afraid-of-marriage-and-fatherhood/

[1] Milenial es una adjetivo común en los EUA para referirse al grupo demográfico conocido como la Generación X. No hay fechas exactas para precisar a este grupo humano, pero muchos estudiosos colocan a esta generación naciendo entre los 1980s y el año 2000.

[2] Snowman

LA DICTADURA DEL MOVIMIENTO GAY

Una de mis historias favoritas es El traje Nuevo del Rey. La historia narra cómo un habilidoso sastre le da una lección a un rey muy vanidoso al confeccionarle un traje que “sólo los inteligentes podían ver.” El rey movido por su vanidad, afirma verlo, así como todo su séquito. Igualmente cuando en paños menores sale a desfilar con su deslumbrante traje nuevo, todos los que “se creen inteligentes” afirman ver dicho traje. Hasta que un niño de inteligencia promedio grita lo que todos ya sabían: “¡El Rey está en calzones!”

Nos falta un niño como esos en México, para que nos demos cuenta de que nuestra cultura promedio, apoyada por nuestras leyes y celebrada en nuestros medios de comunicación, como “civilizada” y “progresista,” en realidad está en calzones.

No. No soy homofóbico. Desde niño he convivido con homosexuales. En mi propia casa trabajó uno que hasta a dormir se quedaba. Desde que trabajo he tenido compañeros de dicha preferencia y jamás ha sido motivo para insultos, pleitos u agresiones. Nunca me ha tocado ver a gente golpeando ni a gays ni a otros miembros de la comunidad LGBT,[1] pero considero mi deber defender a los que estén en desventaja y sé que no haría una excepción.

Habiendo dicho eso, creo que el movimiento LGBT puede y debe ser criticado. Creo firmemente que yo como ciudadano de esta nación tengo el derecho de hacerlo, y de exigir que la Ley ante la cual todos somos iguales resguarde dicho derecho. Esto es importante, independientemente de cuales sean tus creencias.

LA DICTADURA DEL  MOVIMIENTO GAY.

Hoy el movimiento LGBT se ha vuelto un movimiento intocable, donde se no se puede hacer ninguna crítica respecto a sus preferencias, el matrimonio, la adopción, la unificación de baños para respetar a los transexuales, etc. Ellos, seguidos por la comunidad y la cultura general se están encargando de convencernos de que ellos y nadie más tienen derecho a un cierto tipo de inmunidad, que por favor gente, ni siquiera el Presidente de nuestro país goza.

Todos los días miles, si no es que millones de personas, critican abiertamente la persona y oficio de nuestro presidente Enrique Peña Nieto. Algunos dentro de los límites de lo civilizado y algunos no. Sin embargo todavía quiero escuchar que alguno de sus defensores grite: “¡Peñafóbico!,” “Fanático religioso,” “retrógrada,” o decir, “en estos tiempos civilizados ya no estamos para estas cosas.” ¿Verdad que no? Por supuesto que no. Y está bien que así sea. Ser parte de una sociedad democrática donde todos somos iguales significa que toda persona, incluido el presidente, podemos ser blanco de la crítica y ser llamados a la rendición de cuentas. Si alguien se pasa de la raya, pues para eso están las cortes, para que el Sr. Peña ponga su demanda, si es que hay delito que perseguir. Pero eso no sucede y no sucederá. Los mexicanos tenemos derecho a expresarnos, pues TODOS tenemos los mismos derechos, aunque algunas de estas críticas sean sanas y otras mordaces.

¿Entonces—pregunto yo—por qué no vamos a poder realizar lo mismo con el tema del matrimonio gay? ¿Por qué no se me condena por criticar a Peña, pero si se me condena por oponerme a la adopción gay? ¿Por qué si se puede criticar a la SEP, al INE, y hasta al PAPA pero no puedo decir nada contra el movimiento LGBT porque todo se considera un insulto?

La respuesta es sencilla. El movimiento LGBT no quiere que los tratemos con igualdad. Lo que el LGBT y sus seguidores buscan es imponer un régimen autoritario donde se censure a los opositores. Si eres famoso y vendes ropa, a través del boicot comercial.[2] Si eres boxeador y tienes un jugoso contrato como Pacquiao, a través de la venganza económica.[3] ¿NO estás de acuerdo con el status quo? Entonces tomo mis canicas y me voy. Voy a humillarte y voy a hacer que te arrepientas. ¿Por qué? Porque toda crítica para el movimiento LGBT es según ellos, sinónimo de insulto.

Por cierto que Pacquiao no debió retractarse. Nike no debió haberle retirado el contrato, y si yo hubiera sido él, hubiera demandado a Nike, por discriminación a su libertad de creencia.  Pero claro, como ahora el establecimiento es pro-LGBT pues todos de acuerdo con que Pacquiao es un retrógrada fanático que bien merecido se tiene el incumplimiento de contrato por parte de Nike.

¿Qué es lo que sigue en México? ¿Me van correr del trabajo sólo porque no concuerdo con los principios de vida del movimiento LGBT? ¿Tengo que mantener mi libertad de creencia encerrada bajo llave o atenerme a las consecuencias?

Es chistoso, porque hasta donde yo conozco, México es un país donde todos, y no sólo una parte de la población por grande o pequeña que sea, tenemos derecho a la libertad de creencia, a la libertad de culto y a la libertad de expresión. La constitución política de los Estados Unidos Mexicanos, antes de prohibir la discriminación por preferencia sexual, ya prohibía la discriminación por creencias (y si, incluyendo las creencias religiosas).

Los que me conocen saben que profeso el Cristianismo—sin embargo no voy por la calle golpeando a cuanto ateo me encuentro—tampoco desestimo sus opiniones con calificativos como “imbécil o “estúpido,” o “retrógrada,” o “incivilizado.” Tengo derecho a mi libertad de culto y mi conciudadano ateo tiene derecho a no rendirle culto a nadie. Así es la Ley en México. Al mismo tiempo yo tengo derecho de expresar mi fe y lo que creo sin censura. Mi conciudadano ateo tiene el mismo derecho. Ni el ateo puede coartar mi libertad, ni yo puedo coartar la libertad del ateo. Puede que no concuerde con la filosofía de vida del ateo, pero eso no me da derecho de colocarle una venda en la boca para que no diga nada que ofenda mis religiosos oídos. Y a esta forma de vida, señores, se le llama vivir en de-mo-cra-cia. A esta actitud se le llama to-le-ran-cia. Yo tengo derechos, pero los demás mexicanos también los tienen.

Eso, aplicado al presente momento significa que no sólo los miembros de la comunidad LGBT y sus seguidores tienen derechos. Todos tenemos derechos. Y ¿qué creen? No solamente los oponentes del movimiento LGBT tenemos obligaciones. Los que que lo promueven también las tienen. Una de esas obligaciones es la de respetar mi libertad de expresión—y cuando digo respetar mi libertad de expresión no me refiero a que toleren lo que les conviene de lo que yo digo, ni tampoco estoy diciendo a que me dejen insultarlos en la calle. Pero lo que si tienen que dejar de hacer, es pretender que los demás no tenemos derechos. Tener la poquita humildad para entender que en este país no sólo hay gays, y los que están de acuerdo con ellos. También hay otros que no estamos de acuerdo con muchas de sus prácticas, y que tenemos todo el derecho de estar en desacuerdo.

Irónicamente, existen gays quienes por ejemplo, no aprueban ni el matrimonio gay ni la adopción gay.[4] Existen gays quienes consideran que los nuevos desarrollos en materia legal de hecho son un detrimento a la comunidad LGBT y que están perdiendo más de lo que están ganando.  Existen muchas feministas que ven en el movimiento transexual una afrenta a toda su lucha por dignidad.[5]¿Todos ellos también son homofóbicos?  El grueso de la comunidad LGBT diría, que si. Así que esta minoría que exige respeto a las minorías, es una minoría que discrimina a otras minorías, incluida una minoría dentro de su propio movimiento, sencillamente por no pensar como el resto de la minoría original. Qué loco ¿no?

FORMAS DE IMPONER LA DICTADURA

¿De qué manera ha logrado el movimiento imponer su Ley? A través de la legislación. Pelearon por que a sus relaciones (que no eran ilegales) se les diera reconocimiento. Se les dio la Ley de Convivencia. Pero no, eso no era suficiente. Tenían que redefinir el Matrimonio no sólo para ellos, sino para todos los demás mexicanos, así que pelearon el Matrimonio Gay, y lo consiguieron. Ahora van con su campaña mediática por la adopción gay. ¿Qué es esto sino la imposición de su estilo de vida? Callar a los demás mexicanos a través del ejercicio de la fuerza pública.

Ahora resulta que en EUA—y  para allá vamos—en  Washington un hombre puede entrar a un baño para mujeres donde hay niñas cambiándose, bajo la bandera de que es mujer, y ser protegido por el Estado.[6] ¿Quieres darles todo tipo de derechos que pidan? Un día de estos verás que no puedes darle a una parte de la población todos los derechos, sin al mismo tiempo volver vulnerable a otra parte de la sociedad. No les podemos dar todo lo que piden porque no están pidiendo ser iguales al resto de la población, sino ser superiores al resto de la población; moral y legalmente.

Les recuerdo que muchos horrores del a humanidad en algún momento fueron legales, como por ejemplo la esclavitud y la segregación racial. El que algo sea legal no termina con la discusión. Muchas cosas en la Historia han sido legales, luego ilegales, luego nuevamente legales. Pero no puede haber discusión si a los que se oponen se les roba de su derecho a la libertad de expresión.

LA CENSURA MEDIÁTICA.

Antes de conseguir legislación a su favor, o aun consiguiéndola,  la comunidad pretende dominar a través de la censura mediática. Si te opones a cualquier asunto que tenga que ver con la comunidad eres homofóbico, retrógrada y fanático. Esto no es discutir. Esto es desestimar y echar por tierra a la oposición a través de una actitud de aparente civilidad. Si te opones al movimiento aunque seas respetuoso serás—irónicamente—tratando con calificativos que van desde un cortés menosprecio, hasta los peores insultos que puedas haber escuchado. Misteriosamente dentro de este movimiento que pide respeto y tolerancia, igualdad y armonía, existen algunas de las personas más agresivas, más groseras, más corrientes y más violentas, que jamás hayas conocido. ¿No me crees? Revisa las reacciones a este artículo y haz una lista de los insultos que de manera gratuita ciertas personas hacen.

Si eres de los muchos, serás intimidado por esos calificativos. Pero yo no lo haré. También soy mexicano. También pago impuestos y trabajo por este país. Yo también quiero lo mejor para mi familia y lo que hacen otros en mi sociedad también me afecta. La comunidad LGBT tiene derechos pero también tiene obligaciones. Debe aprender respeto a la existencia de otras ideas que no son las suyas. México no es una dictadura,[7] ni un imperio ni un régimen autoritario. En México todos somos iguales y mis ideas, junto con las ideas de muchos otros sean religiosos como yo, o de otra religión, o sin religión, también tienen derecho a existir.

Y usando ese derecho, puedo y es mi deber decir, que nuestro  país está moralmente en calzones. Dejemos de pretender ser inteligentes. Dejemos de seguir la corriente sólo por falta de argumentos. Dejemos de ser sometidos por la censura de una parte de la población, o porque el grueso de las redes sociales nos descalifica antes de empezar a hablar. Dejemos de decir que el vestido nuevo del rey es hermoso.

Tú también tienes derecho a pensar, y a expresar tus pensamientos. Y si en respuesta al uso adecuado de mi libertad de expresión, decides lanzarme improperios, amenazas de muerte, y calificativos, antisonantes, los espero con gusto. ¿Sabes por qué? Porque este es un país libre. Al menos por el momento.

Abner Mendoza Carrizales, 11 de Marzo del 2016

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[1] Lésbico, Gay, Bisexual y Transexual

[2] http://elpais.com/elpais/2015/08/17/estilo/1439819540_370645.html

[3] http://espn.go.com/boxing/story/_/id/14793389/nike-ends-endorsement-contract-manny-pacquiao

[4] http://thefederalist.com/2015/04/28/im-gay-and-i-oppose-same-sex-marriage/

[5] http://www.smh.com.au/national/what-makes-a-woman-feminists-take-on-transgender-community-in-bitter-debate-20151113-gkyk6u.html

[6] http://www.theblaze.com/contributions/sorry-girls-just-have-to-deal-with-being-assaulted-for-the-sake-of-trans-people/

[7] Al menos no en ese sentido